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	<title>mensaje archivos - Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</title>
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	<title>mensaje archivos - Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</title>
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		<title>«Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones». Mensaje del Papa para la Jornada de las Comunicaciones</title>
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		<dc:creator><![CDATA[prensa]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jan 2025 10:57:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>«Intentar practicar una comunicación que sepa sanar las heridas de nuestra humanidad». Es el reclamo del papa Francisco en su Mensaje para la 59º Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales. Una jornada que se celebra el próximo 1 de junio, solemnidad de la Ascensión del Señor, con el lema «Compartan con mansedumbre la esperanza que hay [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/compartan-con-mansedumbre-la-esperanza-que-hay-en-sus-corazones-mensaje-del-papa-para-la-jornada-de-las-comunicaciones/">«Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones». Mensaje del Papa para la Jornada de las Comunicaciones</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>«Intentar practicar una comunicación que sepa sanar las heridas de nuestra humanidad»</strong>. Es el reclamo del <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es.html">papa <strong>Francisco</strong></a> en su <strong><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20250124-messaggio-comunicazioni-sociali.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mensaje para la 59º Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales</a></strong>. Una jornada que se celebra el próximo<strong> 1 de junio</strong>, solemnidad de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ascensi%C3%B3n_de_Jes%C3%BAs"><strong>Ascensión del Señor</strong></a>, con el lema «<strong><em>Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones </em>(cf.<em> 1 </em>P 3,15-16)</strong>». Con motivo del <a href="https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo.html"><strong>año jubilar</strong></a> al que estamos todos convocados este año 2025, el <a href="http://@Pontifex">Papa</a> recuerda esta vez que «<strong>la esperanza es siempre un proyecto comunitario</strong>«, y como para los cristianos «<strong>la esperanza no es una elección opcional, sino una condición imprescindible</strong>«.</p>



<p>Al mismo tiempo, al «<strong>poner en el centro de la comunicación la responsabilidad personal y colectiva hacia el prójimo</strong>«, <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es.html">Francisco</a> <strong>anima </strong>a<strong> </strong>los periodistas y comunicadores «<strong>a descubrir y a contar las numerosas historias de bien escondidas entre los pliegues de la crónica</strong>; a imitar a los buscadores de oro, que tamizan incansablemente la arena en busca de la minúscula pepita. <strong>Es hermoso encontrar estas semillas de esperanza y darlas a conocer</strong>«. En su mensaje el <a href="https://x.com/Pontifex_es?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor">Papa</a> resalta también «<strong>la exigencia de una comunicación atenta, tranquila, reflexiva, capaz de indicar caminos de diálogo</strong>«.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong><em>Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones</em></strong><br><strong>(cf.<em> 1 </em>P 3,15-16)</strong></h3>



<p>(texto íntegro)</p>



<p><em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>



<p>En <strong>nuestro tiempo, marcado por la desinformación y la polarización</strong>, donde pocos centros de poder controlan un volumen de datos e informaciones sin precedentes, me dirijo a ustedes convencido de cuán necesario —hoy más que nunca— sea su trabajo como periodistas y comunicadores. Su valiente compromiso es indispensable para <strong>poner en el centro de la comunicación la responsabilidad personal y colectiva hacia el prójimo</strong>.</p>



<p>Pensando en el <a href="https://www.iubilaeum2025.va/es.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jubileo </a>que celebramos este año como un período de gracia en un tiempo tan turbulento, <strong>quisiera con este Mensaje invitarlos a ser comunicadores de esperanza</strong>, comenzando por una renovación de su trabajo y misión según el espíritu del Evangelio.</p>



<p><em><strong>Desarmar la comunicación</strong></em></p>



<p>Hoy en día, <strong>con mucha frecuencia la comunicación no genera esperanza, sino miedo y desesperación</strong>, prejuicio y rencor, fanatismo e incluso odio. Muchas veces se simplifica la realidad para suscitar reacciones instintivas; se usa la palabra como un puñal; se utiliza incluso informaciones falsas o deformadas hábilmente para lanzar mensajes destinados a incitar los ánimos, a provocar, a herir. <strong>Ya he afirmado en varias ocasiones la necesidad de “desarmar” la comunicación, de purificarla de la agresividad</strong>. Reducir la realidad a un <em>slogan</em> nunca produce buenos frutos. Todos vemos cómo —desde los programas de entrevistas hasta las guerras verbales en las redes sociales— amenaza con prevalecer el paradigma de la competencia, de la contraposición, de la voluntad de dominio y posesión, de manipulación de la opinión pública.</p>



<p><strong>Existe también otro fenómeno preocupante, que podríamos definir como la “dispersión programada de la atención”</strong> a través de los sistemas digitales, que, <strong>al perfilarnos según las lógicas del mercado, modifican nuestra percepción de la realidad</strong>. De esa manera asistimos, a menudo impotentes, a una especie de atomización de los intereses, y esto termina minando las bases de nuestro ser comunidad, la capacidad de trabajar juntos por el bien común, de escucharnos, de comprender las razones del otro. Parece entonces que identificar un “enemigo” contra el cual lanzarse verbalmente sea indispensable para autoafirmarse. Y <strong>cuando el otro se convierte en “enemigo”, cuando su rostro y su dignidad se oscurecen para humillarlo y burlarse de él, también se pierde la posibilidad de generar esperanza</strong>. Como nos ha enseñado don Tonino Bello, todos los conflictos “encuentran su raíz en la disolución de los rostros” [<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-del-papa-para-la-jornada-mundial-comunicaciones-sociales-2025/#1">1</a>]. No podemos rendirnos ante esta lógica.</p>



<p>Esperar, en realidad, no es fácil en absoluto. Decía Georges Bernanos que «sólo esperan los que han tenido el valor de desesperar de las ilusiones y de las mentiras en las que encontraban una seguridad que tomaban falsamente por esperanza. […] <strong>La esperanza es un riesgo que corre</strong>r. Incluso es el riesgo de los riesgos» [<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-del-papa-para-la-jornada-mundial-comunicaciones-sociales-2025/#2">2</a>]. La esperanza es una virtud escondida, constante y paciente. Sin embargo, para los cristianos la esperanza no es una elección opcional, sino una condición imprescindible. Como recordaba <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-del-papa-para-la-jornada-mundial-comunicaciones-sociales-2025/">Benedicto XVI </a>en la <a href="https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Encíclica <em>Spe salvi</em></a>, la esperanza no es optimismo pasivo sino, por el contrario, una virtud “performativa”, es decir, capaz de cambiar la vida: «Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva» (n. 2).</p>



<p><em><strong>Dar razón con mansedumbre de la esperanza que hay en nosotros</strong></em></p>



<p>En la Primera carta de Pedro (cf. 3,15-16) <strong>encontramos una síntesis admirable donde la esperanza se pone en relación con el testimonio y con la comunicación cristiana: «Glorifiquen en sus corazones a Cristo, el Señor. Estén siempre dispuestos a defenderse delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen</strong>. Pero háganlo con delicadeza y respeto». Quisiera detenerme en tres mensajes que podemos deducir de estas palabras.</p>



<p>«Glorifiquen en sus corazones a Cristo, el Señor»: la esperanza de los cristianos tiene un rostro, el rostro del Señor resucitado. Su promesa de estar siempre con nosotros a través del don del Espíritu Santo nos permite esperar contra toda esperanza y ver los rastros del bien escondidos, incluso cuando todo parece perdido.</p>



<p>El segundo mensaje nos pide que <strong>estemos preparados para dar razón de la esperanza que hay en nosotros</strong>. Es interesante observar que el Apóstol invita a dar cuenta de la esperanza a «cualquiera que les pida razón».<strong> Los cristianos</strong>, ante todo,<strong> no son aquellos que “hablan” de Dios, sino aquellos que reflejan la belleza de su amor</strong>, una forma nueva de vivir todas las cosas. Es el amor vivido el que suscita la pregunta y exige la respuesta: ¿por qué viven así?, ¿por qué son así?</p>



<p>En la expresión de san Pedro encontramos, finalmente, un tercer mensaje: que la respuesta a esta pregunta sea dada «con delicadeza y respeto». <strong>La comunicación de los cristianos</strong> —pero también diría que la comunicación en general— <strong>debería estar entretejida de mansedumbre, de proximidad, al estilo de los compañeros de camino, siguiendo al mayor Comunicador de todos los tiempos, Jesús de Nazaret</strong>, que a lo largo del trayecto dialogaba con los dos discípulos de Emaús haciendo arder sus corazones por el modo en el que interpretaba los acontecimientos a la luz de las Escrituras.</p>



<p>Por eso, sueño con una comunicación que sepa hacernos compañeros de camino de tantos hermanos y hermanas nuestros, para reavivar en ellos la esperanza en un tiempo tan atribulado. <strong>Una comunicación que sea capaz de hablar al corazón</strong>, no de suscitar reacciones pasionales de aislamiento y de rabia, sino<strong> actitudes de apertura y amistad; capaz de apostar por la belleza y la esperanza</strong> aun en las situaciones aparentemente más desesperadas; <strong>capaz de generar compromiso, empatía, interés por los demás</strong>. Una comunicación <strong>que nos ayude a «reconocer la dignidad de cada ser humano y [a] cuidar juntos nuestra casa común»</strong> (<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/20241024-enciclica-dilexit-nos.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Carta enc. <em>Dilexit nos</em></a>, 217).</p>



<p>Sueño con una comunicación que no venda ilusiones o temores, sino que sea<strong> capaz de dar razones para esperar</strong>. Martin Luther King dijo: «Si puedo ayudar a alguien al pasar, si puedo alegrar a alguien con una palabra o una canción, […] entonces mi vida no habrá sido en vano» [<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-del-papa-para-la-jornada-mundial-comunicaciones-sociales-2025/#3">3</a>]. Para hacer esto debemos sanar de las “enfermedades” del protagonismo y de la autorreferencialidad, evitar el riesgo de discursos inútiles. <strong>Lo que logra el buen comunicador es que quien escucha, lee o mira pueda participar, pueda sentirse incluido, pueda encontrar la mejor parte de sí mismo y entrar con estas actitudes en las historias narradas</strong>. Comunicar de esa manera ayuda a convertirse en “peregrinos de esperanza”, como dice el lema del Jubileo.</p>



<p><em><strong>Esperar juntos</strong></em></p>



<p><strong>La esperanza es siempre un proyecto comunitario.</strong> Pensemos por un momento en la grandeza del mensaje de este año de gracia: todos estamos invitados —¡realmente todos!— a recomenzar, a permitirle a Dios que nos levante, a dejar que nos abrace y nos inunde de misericordia. En todo esto <strong>se entrelazan la dimensión personal y la comunitaria</strong>: emprendemos un viaje juntos, peregrinamos junto con muchos hermanos y hermanas, cruzamos juntos la Puerta Santa.</p>



<p><strong>El Jubileo tiene muchas implicaciones sociales</strong>. Pensemos, por ejemplo, en el <strong>mensaje de misericordia y esperanza</strong> para los que viven en las cárceles, o en la <strong>llamada a la cercanía y a la ternura</strong> hacia los que sufren y están marginados. El Jubileo nos recuerda que cuantos trabajan por la paz «serán llamados hijos de Dios» (<em>Mt</em> 5,9). Así nos abre a <strong>la esperanza, nos indica la exigencia de una comunicación atenta, tranquila, reflexiva, capaz de indicar caminos de diálogo</strong>. Los animo, por tanto, a descubrir y a contar las numerosas historias de bien escondidas entre los pliegues de la crónica; a imitar a los buscadores de oro, que tamizan incansablemente la arena en busca de la minúscula pepita. Es hermoso encontrar estas semillas de esperanza y darlas a conocer. Ayuda al mundo a ser un poco menos sordo al grito de los últimos, un poco menos indiferente, un poco menos cerrado. <strong>Sepan encontrar siempre los destellos de bien que nos permiten esperar</strong>. Esta comunicación puede contribuir a entretejer la comunión, a hacernos sentir menos solos, a descubrir la importancia de caminar juntos.</p>



<p><em><strong>No olvidar el corazón</strong></em></p>



<p>Queridos hermanos y hermanas, ante las vertiginosas conquistas de la técnica,<strong> los invito a cuidar sus corazones, es decir, la vida interior</strong>.  ¿Qué significa esto? Les dejo algunas pistas.</p>



<p>Ser mansos y no olvidar nunca el rostro del otro; hablar al corazón de las mujeres y los hombres a cuyo servicio está dirigido su trabajo.</p>



<p><strong>No permitir que las reacciones instintivas guíen la comunicación</strong>. Sembrar esperanza siempre, aun cuando sea difícil, aun cuando cueste, aun cuando parezca no dar fruto.</p>



<p>Intentar practicar<strong> una comunicación que sepa sanar las heridas de nuestra humanidad</strong>.</p>



<p><strong>Dar espacio a la confianza del corazón</strong> que, como una flor frágil pero resistente, no sucumbe ante las inclemencias de la vida sino <strong>que florece y crece en los lugares más impensados</strong>: en la esperanza de las madres que rezan cada día para ver a sus hijos regresar de las trincheras de un conflicto; en la esperanza de los padres que migran entre mil riesgos y peripecias en busca de un futuro mejor; en la esperanza de los niños que logran jugar, sonreír y creer en la vida incluso entre los escombros de las guerras y en las calles pobres de las favelas.</p>



<p><strong>Ser testigos y promotores de una comunicación</strong> no hostil, <strong>que difunda una cultura del cuidado</strong>, que <strong>construya puentes</strong> <strong>y atraviese los muros visibles e invisibles de nuestro tiempo</strong>.</p>



<p><strong>Contar historias llenas de esperanza</strong>,<strong> teniendo en cuenta nuestro destino común</strong> y escribiendo juntos la historia de nuestro futuro.</p>



<p>T<strong>odo esto pueden y podemos hacerlo con la gracia de Dios, que el Jubileo nos ayuda a recibir en abundancia</strong>. Rezo por esto y los bendigo a cada uno de ustedes y a su trabajo.</p>



<p><em>Roma, San Juan de Letrán, 24 de enero de 2025, memoria de san Francisco de Sales.<br>&nbsp;</em></p>



<p>FRANCISCO</p>



<p>________________</p>



<p id="1">[1]&nbsp;Cf. «&nbsp;<em>La pace come ricerca del volto</em>», en&nbsp;<em>Omelie e scritti quaresimali</em>, Molfetta 1994, 317.</p>



<p id="2">[2]&nbsp;Georges Bernanos,&nbsp;<em>La libertad, ¿para qué&nbsp;?</em>, Madrid 1989, 91-92.</p>



<p id="3">[3]&nbsp;Sermón “&nbsp;<em>The Drum Major Instinct</em>” (4 febrero 1968).</p>



<p>24/01/2025</p>



<h1 class="wp-block-heading"></h1>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/compartan-con-mansedumbre-la-esperanza-que-hay-en-sus-corazones-mensaje-del-papa-para-la-jornada-de-las-comunicaciones/">«Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones». Mensaje del Papa para la Jornada de las Comunicaciones</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Mensaje de los obispos de la CECS: «En tiempos de soledad, la comunicación une corazones»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[prensa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 May 2023 11:37:13 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Los obispos de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS) recalcan que las palabras corazón, verdad y amor ponen en juego los «principios de la una comunicación humana». Lo recuerdan en su mensaje episcopal «En tiempos de soledad, la comunicación une corazones» que han elaborada para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2023, [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Los obispos de la <strong>Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</strong> (CECS) recalcan que las palabras <strong>corazón, verdad y amor </strong>ponen en juego los <strong>«principios de la una comunicación humana»</strong>. Lo recuerdan en su mensaje episcopal<strong> «En tiempos de soledad, la comunicación une corazones» </strong>que han elaborada para la <strong><a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/jornada-mundial-para-las-comunicaciones-sociales-2023-materiales-para-hablar-con-el-corazon/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2023</a></strong>, que este año se celebra el próximo día <strong>21 de mayo, </strong>coincidiendo con la<strong> solemnidad de la Ascensión del Señor</strong>.</p>



<p><strong>«La comunicación se realiza cuando genera vínculos con el otro, con la realidad y con la verdad»</strong>, señalan los obispos de la CECS, comisión episcopal que preside mons.<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/jose-manuel-lorca-planes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"> José Manuel Lorca</a>, obispo de la <a href="https://diocesisdecartagena.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">diócesis de Cartagena</a>. Y<strong> «con el deseo de mejorar la vida de los otros, la vida de nuestra sociedad»</strong> aluden al lema elegido por el <a href="http://@Pontifex_es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">papa Francisco</a> para esta Jornada Mundial, que invita a<strong> «<a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/mensaje-del-papa-francisco-para-la-57a-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">habar con el corazón</a>«</strong>. </p>



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<div class="oceanwp-oembed-wrap clr"><blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">VIDA, <a href="https://twitter.com/hashtag/comunicaci%C3%B3n?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#comunicación</a> que da <a href="https://twitter.com/hashtag/vida?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#vida</a>…  <br><br>Este 21 celebramos la Jornada de las Comunicaciones Sociales, y como comunicadores sabemos lo importante que es hablar con el corazón. <br><br>Por eso te invitamos a especializarte en el curso de Experto con la <a href="https://twitter.com/upsa?ref_src=twsrc%5Etfw">@upsa</a>  <a href="https://twitter.com/expertocsocial?ref_src=twsrc%5Etfw">@expertocsocial</a> <a href="https://twitter.com/prensaCEE?ref_src=twsrc%5Etfw">@prensaCEE</a> <a href="https://t.co/4JHNqz65kP">pic.twitter.com/4JHNqz65kP</a></p>&mdash; CECS (@CECS_CEE) <a href="https://twitter.com/CECS_CEE/status/1659518862360969216?ref_src=twsrc%5Etfw">May 19, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></div>
</div></figure>



<p>En el mensaje de la CECS se habla, además, de lo que se ha llamado telebasura, donde<strong> «la comunicación se degradó en ella del par servicio/bien común al para audiencia/beneficio»</strong>. A la vez que apunta a como <strong>«las circunstancias de la comunicación </strong>en este tiempo <strong>están también poralizadas</strong>«, y aborda como<strong> «esta inteligencia artificial, </strong>que es sólo<strong> un medio más, tiene que ser humanizado en su diseño y en sus resultados para no dañar la comunicación ni a las personas </strong>que se dedican a ella». Por último, los obispos destacan antes de concluir como <strong>«el trabajo de los comunicadores y de todos los cristianos llamados a comunicar una buena noticia es siempre imprescindible»</strong>.</p>



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<p>A continuación, se anota íntegro el Mensaje <strong>«En tiempos de soledad, la comunicación une corazones»</strong>, que los obispos de la CECS han escrito para esta Jornada Mundial de las Comunicaciones .</p>



<div class="wp-block-stackable-heading stk-block-heading stk-block-heading--v2 stk-block stk-0tco0ss" id="strong-mensaje-de-los-obispos-de-la-cecs-strong" data-block-id="0tco0ss"><style>.stk-0tco0ss{margin-bottom:23px !important}</style><h2 class="stk-block-heading__text"><strong>Mensaje de los obispos de la CECS</strong></h2></div>



<div class="wp-block-stackable-subtitle stk-block-subtitle stk-block stk-m9xh9en" data-block-id="m9xh9en"><p class="stk-block-subtitle__text stk-subtitle"><strong>En tiempos de soledad, la comunicación une corazones</strong></p></div>



<p>La <strong>Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</strong>, a la que la Iglesia nos invita, tiene este año como lema <strong>Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor</strong>», en referencia al texto de san Pablo a los efesios. Esas <strong>tres palabras, corazón, verdad y amor</strong>, ponen en juego los principios de una comunicación humana, del hablar entre personas.</p>



<p>La primera palabra es corazón<strong>. Vivimos tiempos de desvinculación, de individualismos, de soledad. </strong>De construir muros para estar sólo con los míos o, peor todavía, solos con nosotros mismos. Las polarizaciones, los extremos, las redes sociales, que hacen resonar siempre las ideas propias en boca de otros, están haciendo de la comunicación, del encuentro, del intercambio, una dificultad, cuando deberían ser su primer objetivo.</p>



<p><strong>La comunicación se realiza cuando genera vínculos con el otro, con la realidad y con la verdad.</strong> Muchas veces comienza con el hablar y para que el hablar establezca vínculos, relaciones<strong>, el papa Francisco nos invita a que sea un hablar con el corazón,</strong> de manera cordial, <strong>con el deseo de mejorar la vida de los otros, la vida de nuestra sociedad.</strong> Hemos vivido un tiempo de <strong>lo que se ha llamado telebasura</strong>, que<strong> parece llegar a su fin.</strong> Ha sido exponente máximo de <strong>una comunicación orientada a los ratings de audiencia</strong> convertible en beneficio económico, <strong>que pasa por encima de la verdad, de la dignidad de las personas, de la inteligencia humana</strong>. La comunicación se degradó en ella del par servicio/bien común al par audiencia/beneficio.</p>



<p><strong>Este modelo, que tiene sus extensiones en la política, el deporte o las relaciones institucionales, está todavía vigente en algunos medios de comunicación</strong> y se apoya en la tensión dramática y en las historias de los extremos que son capitalizadas en beneficios de influencia, poder o dinero. La comunicación con el corazón no es comunicación para la pasión que divide sino para la pasión que une, que vincula, para la compasión.</p>



<p>La segunda palabra de la comunicación a la que invita el Papa es verdad. <strong>Sólo la comunicación de la verdad permite avanzar la sociedad y es realmente comunicación. </strong>No obstante, en este tiempo las redes sociales y las fake news han difundido la desinformación, la mentira o la calumnia y han generado incomunicación social. En este sentido<strong>, sigue siendo urgente que todos los que participen en las redes sociales tengan entre sus motivaciones hacer posible un encuentro y un diálogo</strong> que puedan iluminar mejor la verdad de las cosas y de las personas.</p>



<p>Quizá va siendo necesario que <strong>quienes se acerquen a las redes sociales reciban una formación en comunicación desde la etapa escolar</strong>, para impedir que ese ambiente digital se generen incomprensiones, descalificaciones, calumnias, insultos o violencia. Al mismo tiempo, la propia experiencia debe conducir a<strong> decir la verdad con claridad y con caridad</strong>, aunque sea incómoda para quien la dice o quien la recibe. <strong>Decir la verdad es una expresión de amor.</strong></p>



<p>El papa Francisco nos habla también del amor para la comunicación, que está en relación con la felicidad del ser humano. Sólo el amor genera la auténtica felicidad en el hombre: amar y ser amado. <strong>El Papa expresa que esa comunicación en el amor, como contenido y como modo de comunicar, puede hacer mejor la vida de las personas.</strong> Esto hace necesario, antes de comunicar contenidos, establecer el vínculo de afecto con quien los va a recibir, sintonizar con el otro, utilizar la misma vibración. Hacer visible que se está unido a él, que se busca su bien.</p>



<p>Estas<strong> tres palabras: corazón, verdad y amor están en el eje de la comunicación que propone el papa Francisco y que realmente contribuyen al bien de la persona. </strong>La comunicación no puede ser nunca un artificio sino que debe reflejar el ánimo propio y busca animar, llenar de alma, de pasión, de contenido. Por eso, todos <strong>estamos llamados a comunicar de este modo no sólo los profesionales de la comunicación sino cada una de las personas</strong> que creamos vínculos con las palabras.</p>



<p>Casi en la antítesis de estas palabras, en los últimos meses ha irrumpido en el mundo de la comunicación la inteligencia artificial. Una herramienta que genera contenidos a partir de una inmensa cantidad de información acumulada durante años por servidores informáticos. Los resultados que ofrece estremecen por la apariencia que ofrecen sus resultados de un trabajo realizado por personas. Sin embargo, <strong>esta inteligencia artificial, que es sólo un medio más, tiene que ser humanizado en su diseño y en sus resultados para no dañar la comunicación ni a las personas que se dedican a ella.</strong></p>



<p>Al mismo tiempo, <strong>esta inteligencia artificial y sus limitaciones son una oportunidad para revalorizar la comunicación humana, por lo que esta aporta de humanidad, de corazón, de amor y de verdad.</strong>&nbsp; En este sentido, resulta importante animar a los profesionales de la comunicación en esta dirección. En medio de las dificultades del modelo, de las polarizaciones, de la competencia de la inteligencia artificial, es necesario, una vez más, agradecer el esfuerzo que realizan y valorar su trabajo como un gran servicio al bien de todos.</p>



<p><strong>Las circunstancias de la comunicación en este tiempo están también polarizadas.</strong> Al mismo tiempo que crecen las dificultades objetivas para llevarla a cabo y cumplir con sus fines, crece la importancia que puede tener en la configuración de una sociedad nueva que tiende puentes y crea vínculos<strong>. El trabajo de los comunicadores y de todos los cristianos llamados a comunicar una buena noticia es siempre imprescindible.</strong> Alentamos a todos y cada uno a realizar este proceso de realizar una comunicación que relacione corazón, verdad y amor que pueda servir a este tiempo para una sociedad más humana.</p>



<p>Madrid, 11 de mayo de 2023</p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/jose-manuel-lorca-planes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">José Manuel Lorca</a>, obispo de <a href="https://diocesisdecartagena.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cartagena</a> y presidente de la <a href="http://@CECS_CEE" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CECS</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/salvador-gimenez-valls/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Salvador Giménez</a>, obispo de <a href="http://www.bisbatlleida.org/es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lleida</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/jose-ignacio-munilla-aguirre/">José Ignacio Munilla</a>, obispo de <a href="https://www.diocesisoa.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Orihuela-Alicante</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/sebastia-taltavull-anglada/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sebastián Taltavull</a>, obispo de <a href="https://www.bisbatdemallorca.org/ca/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mallorca</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/antonio-gomez-cantero/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Antonio Gómez Cantero</a>, obispo de <a href="https://diocesisalmeria.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Almería</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/fernando-prado-ayuso-cmf/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fernando Prado</a>, obispo de <a href="https://www.elizagipuzkoa.org/base.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener">San Sebastián</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/francisco-jose-prieto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Francisco José Prieto</a>, obispo auxiliar de <a href="https://archicompostela.es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Santiago de Compostela</a>. Electo arzobispo</p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/cristobal-deniz-hernandez/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cristóbal Déniz</a>, obispo auxiliar de <a href="https://www.diocesisdecanarias.es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Canarias</a></p>



<p>Mons. <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/joan-piris-frigola/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Joan Piris</a>, obispo emérito de <a href="http://www.bisbatlleida.org/es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lleida</a></p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/mensaje-de-los-obispos-de-la-cecs-en-tiempos-de-soledad-la-comunicacion-une-corazones/">Mensaje de los obispos de la CECS: «En tiempos de soledad, la comunicación une corazones»</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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		<title>Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales 2023, materiales para «Hablar con el corazón»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[prensa]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 May 2023 13:09:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
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		<category><![CDATA[programación]]></category>
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<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/jornada-mundial-para-las-comunicaciones-sociales-2023-materiales-para-hablar-con-el-corazon/">Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales 2023, materiales para «Hablar con el corazón»</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading"></h1>



<p>El próximo 21 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra la&nbsp;<strong>57º</strong>&nbsp;<strong>Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.</strong>&nbsp;<strong>«Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor» (Ef 4,15)»&nbsp;</strong>es el&nbsp;<strong>lema&nbsp;</strong>que propone el Santo Padre&nbsp;<strong>para la Jornada de este año</strong>. Ese mismo día, se celebrará una eucaristía en Caravaca de la Cruz (Murcia), presidida por el obispo de <a href="https://diocesisdecartagena.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cartagena</a> y presidente de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones sociales,&nbsp;<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/jose-manuel-lorca-planes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mons. José Manuel Lorca Planes.</a></p>



<p>Por su parte, la Santa Sede hizo público el pasado mes de enero, el <strong>Mensaje del <a href="https://twitter.com/Pontifex_es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">papa Francisco</a> para la 57º </strong><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-papa-jornada-mundial-comunicaciones-sociales-2023/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales</strong></a> en el que resalta que es <strong>el corazón el que nos mueve a una comunicación abierta y acogedora. </strong>El Papa destaca como «uno de los ejemplos más luminosos» a San Francisco de Sales, doctor de la Iglesia. De él se podía decir que «las palabras dulces» multiplican los amigos y un lenguaje amable favorece las buenas relaciones.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="oceanwp-oembed-wrap clr"><blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">VIDA, <a href="https://twitter.com/hashtag/comunicaci%C3%B3n?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#comunicación</a> que da <a href="https://twitter.com/hashtag/vida?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#vida</a>…  <br><br>Este 21 celebramos la Jornada de las Comunicaciones Sociales, y como comunicadores sabemos lo importante que es hablar con el corazón. <br><br>Por eso te invitamos a especializarte en el curso de Experto con la <a href="https://twitter.com/upsa?ref_src=twsrc%5Etfw">@upsa</a>  <a href="https://twitter.com/expertocsocial?ref_src=twsrc%5Etfw">@expertocsocial</a> <a href="https://twitter.com/prensaCEE?ref_src=twsrc%5Etfw">@prensaCEE</a> <a href="https://t.co/4JHNqz65kP">pic.twitter.com/4JHNqz65kP</a></p>&mdash; CECS (@CECS_CEE) <a href="https://twitter.com/CECS_CEE/status/1659518862360969216?ref_src=twsrc%5Etfw">May 19, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></div>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La comunicación une corazones</h2>



<p>Por su parte, los obispos de la CECS recuerdan en su mensaje para esta 57 Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales que <strong>la comunicación se realiza cuando genera vínculos con el otro, con la realidad y con la verdad</strong>. Y apuntan como «sigue siendo urgente que todos los que participen en las redes sociales tengan entre sus motivaciones<strong> hacer posible un encuentro y un diálogo que puedan iluminar mejor la verdad de las cosas y de las personas</strong>«.</p>



<p>A la vez señalan en su mensaje que titulan <strong>«En tiempo de soledad, la comunicación une corazones»</strong> como el Papa nos invita a «<strong>hablar con el corazón, de manera cordial, con el deseo de mejorar la vida de los otros, la vida de nuestra sociedad</strong>«. En medio de las dificultades, los obispos piden revalorizar la comunicación humana, y agradecen y valoran el esfuerzo de los profesionales como un gran servicio al bien de todos. <strong>«El trabajo de los comunicadores y de todos los cristianos llamados a comunicar una buen noticia es siempre imprescindible»</strong>.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Cartel en castellano, gallego, catalán, vasco y vasco bilingüe</h3>



<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_cast_-scaled.jpg"><img decoding="async" src="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_cast_-731x1024.jpg" alt="" class="wp-image-54619"/></a></figure>



<p><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_cast-1.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PDF en castellano</a></p>



<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_gal_page-0001-scaled.jpg"><img decoding="async" src="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_gal_page-0001-731x1024.jpg" alt="" class="wp-image-54630"/></a></figure>



<p><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_gal.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PDF en gallego</a></p>



<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_catalan.jpg"><img decoding="async" src="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_catalan-732x1024.jpg" alt="" class="wp-image-54861"/></a></figure>



<p><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_catalan.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PDF en catalán</a></p>



<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_eus_page-0001-scaled.jpg"><img decoding="async" src="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_eus_page-0001-731x1024.jpg" alt="" class="wp-image-54638"/></a></figure>



<p><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_eus.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PDF en vasco</a></p>



<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_bilingue_page-0001-scaled.jpg"><img decoding="async" src="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_bilingue_page-0001-731x1024.jpg" alt="" class="wp-image-54639"/></a></figure>



<p><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/cartel_comunicaciones_sociales_2023_bilingue.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PDF bilingüe</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Otros materiales</h3>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/Mensaje-de-los-obispos-Jornada-Comunicaciones-Sociales-2023.docx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mensaje de los obispos</a></li>



<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-papa-jornada-mundial-comunicaciones-sociales-2023/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mensaje del papa Francisco</a></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/Subsidio-liturgico-Jornada-comunicaciones-sociales-2023.docx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Subsidio litúrgico</a></li>



<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/Programacion-religiosa-2023.docx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Programación religiosa</a></li>



<li><a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/experto-en-comunicacion-social-un-posgrado-de-la-upsa-centrado-en-la-practica-profesional/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Experto en Comunicación Social</a></li>
</ul>



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</div></figure>



<p></p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Cuál es el mensaje de los obispos?</h3>



<p>La Jornada de este año, explican en su mensaje<strong>&nbsp;los obispos</strong>&nbsp;de la Comisión Episcopal para las comunicaciones sociales,<strong>&nbsp;nos invita a hablar con el corazón, en la verdad y en el amor. &nbsp;</strong>Esas tres palabras, corazón, verdad y amor, ponen en juego los principios de una comunicación humana, del hablar entre personas.</p>



<p>Bajo el título,&nbsp;<strong>“En tiempos de soledad, la comunicación une corazones”, los obispos desgranan esas tres palabras en su mensaje.</strong>&nbsp;Los obispos&nbsp;indican que “vivimos tiempos de desvinculación, de individualismos, de soledad”. Subrayan que&nbsp;<strong>la polarización, los extremos, las rede sociales están haciendo de la comunicación, del encuentro, una dificultad</strong>, cuando debería ser el primer objetivo entre las personas.</p>



<p>Los obispos afirman que&nbsp;<strong>“la comunicación se realiza cuando genera vínculos con el otro, con la realidad y con la verdad”</strong>.</p>



<p><strong>«Solo la comunicación de la verdad permite avanzar la sociedad»</strong></p>



<p>En este sentido, en el mensaje, hablan de&nbsp;<strong>la telebasura</strong>, que «ha sido exponente máximo de una comunicación orientada a los ratings de audiencia convertible en beneficio económico”. La Comisión apunta que este modelo, que parece que llega a su fin,&nbsp;<strong>“pasa por encima de la verdad, de la dignidad de las personas, de la inteligencia humana”.</strong>&nbsp;Y no solo está vigente en los medios de comunicación sino que tiene extensiones en la política, el deporte o las instituciones.</p>



<p>Por ello, aseguran que&nbsp;<strong>“la comunicación con el corazón no es comunicación para la pasión que divide sino para la pasión que une, que vincula, para la compasión”.</strong></p>



<p>Así, llegamos a la segunda palabra de la comunicación a la que invita el Papa, que es la &nbsp;<strong>verdad</strong>.&nbsp;<strong>“Sólo la comunicación de la verdad – matizan- permite avanzar la sociedad y es realmente comunicación”.</strong></p>



<p>Y, además, los obispos hacen un&nbsp;<strong>llamamiento a todos los que participan en redes sociales</strong>, que muchas veces llevan a las fakes news y la incomunicación, &nbsp;para «que tengan entre sus motivaciones&nbsp;<strong>hacer posible un encuentro y un diálogo que puedan iluminar mejor la verdad de las cosas y de las personas”.</strong></p>



<p>En su mensaje, también hablan de&nbsp;<strong>la inteligencia artificial</strong>, que ha irrumpido en el mundo de la comunicación en los últimos meses. “Esta inteligencia artificial y sus limitaciones son una&nbsp;<strong>oportunidad para revalorizar la comunicación humana</strong>&nbsp;por lo que esta aporta de humanidad, de corazón, de amor y de verdad”.&nbsp;</p>



<p>Los obispos de la Comisión explican la tercera palabra, que está en este eje de la comunicación que propone el Papa Francisco, que es: el amor. Porque&nbsp;<strong>«la comunicación en el amor, como contenido y como modo de comunicar, puede hacer mejor la vida de las personas</strong>”.</p>



<p>Finalmente,&nbsp;<strong>alientan a los comunicadores y a todos los cristianos, a realizar una comunicación con corazón, verdad y amor para una crear una sociedad más humana</strong>&nbsp;y contribuir así al bien de la persona.</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/jornada-mundial-para-las-comunicaciones-sociales-2023-materiales-para-hablar-con-el-corazon/">Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales 2023, materiales para «Hablar con el corazón»</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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		<item>
		<title>Mensaje del papa Francisco para la 57ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[prensa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2023 11:40:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Mensajes del Santo Padre]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[jornada mundial]]></category>
		<category><![CDATA[mensaje]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<category><![CDATA[sínodo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La Santa Sede hace público hoy, 24 de enero, en la festividad de San Francisco de Sales, el Mensaje del papa Francisco para la 57º Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales. «Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor» (Ef 4,15)» es el lema que propone el Santo Padre para la Jornada de este año, que se celebra el 21 de mayo, solemnidad [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/mensaje-del-papa-francisco-para-la-57a-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales/">Mensaje del papa Francisco para la 57ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>La Santa Sede hace público hoy, <strong>24 de enero</strong>, en la <strong>festividad de San Francisco de Sales</strong>, el <strong>Mensaje del <a href="http://@Pontifex_es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">papa Francisco</a> para la 57º Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales</strong>. <strong>«Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor» (Ef 4,15)» </strong>es el <strong>lema </strong>que propone el Santo Padre <strong>para la Jornada de este año</strong>, que se celebra el <strong>21 de mayo, </strong>solemnidad de la <strong>Ascensión del Señor</strong>.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>«Hablar con el corazón,</strong> <strong>«en la verdad y en el amor» (Ef 4,15)»</strong><br></h3>



<h3 class="wp-block-heading">(Texto íntegro)</h3>



<p>Queridos hermanos y hermanas:</p>



<p>Después de haber reflexionado, en años anteriores, sobre los verbos “ir, ver” y “escuchar” como condiciones para una buena comunicación, <strong>en este Mensaje para la LVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales quisiera centrarme en “hablar con el corazón”.</strong> Es <strong>el corazón el que nos ha movido a ir, ver y escuchar; y es el corazón el que nos mueve a una comunicación abierta y acogedora. </strong>Tras habernos ejercitado en la escucha —que requiere espera y paciencia, así como la renuncia a afirmar de modo prejuicioso nuestro punto de vista—, podemos<strong> entrar en la dinámica del diálogo y el intercambio</strong>, que es precisamente la de <strong>comunicar cordialmente</strong>. Una vez que hayamos escuchado al otro con corazón puro, lograremos <strong>hablar «en la verdad y en el amor»</strong> (cf. Ef 4,15). No debemos tener miedo a proclamar la verdad, aunque a veces sea incómoda, sino a hacerlo sin caridad, sin corazón. Porque «el programa del cristiano —como escribió <strong>Benedicto XVI</strong>— es un “corazón que ve”».[1] Un corazón que, con su latido, revela la verdad de nuestro ser, y que por eso hay que escucharlo. Esto lleva a quien escucha a sintonizarse en la misma longitud de onda, hasta el punto de que se llega a sentir en el propio corazón el latido del otro. Entonces se hace posible el milagro del encuentro, que nos permite mirarnos los unos a los otros con compasión, acogiendo con respeto las fragilidades de cada uno, en lugar de juzgar de oídas y sembrar discordia y divisiones.</p>



<p>Jesús nos recuerda que cada árbol se reconoce por su fruto (cf. Lc 6,44), y advierte que «el hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, de su mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca» (v. 45). Por eso, <strong>para poder comunicar «en la verdad y en el amor» es necesario purificar el corazón</strong>. Sólo escuchando y hablando con un corazón puro podemos ver más allá de las apariencias y superar los ruidos confusos que, también en el campo de la información, no nos ayudan a discernir en la complejidad del mundo en que vivimos. La llamada a<strong> hablar con el corazón interpela radicalmente nuestro tiempo, tan propenso a la indiferencia y a la indignación</strong>, a veces sobre la base de la desinformación, que falsifica e instrumentaliza la verdad.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Comunicar cordialmente</strong></h3>



<p>Comunicar cordialmente quiere decir que quien nos lee o nos escucha capta nuestra participación en las alegrías y los miedos, en las esperanzas y en los sufrimientos de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Quien habla así quiere bien al otro, porque se preocupa por él y custodia su libertad sin violarla. Podemos ver este estilo en el misterioso Peregrino que dialoga con los discípulos que van hacia Emaús después de la tragedia consumada en el Gólgota. Jesús resucitado les habla con el corazón, acompañando con respeto el camino de su dolor, proponiéndose y no imponiéndose, abriéndoles la mente con amor a la comprensión del sentido profundo de lo sucedido.</p>



<p>De hecho, ellos pueden exclamar con alegría que el corazón les ardía en el pecho mientras Él conversaba con ellos a lo largo del camino y les explicaba las Escrituras (cf. Lc 24,32).</p>



<p><strong>En un periodo histórico marcado por polarizaciones y contraposiciones</strong> —de las que, lamentablemente, la comunidad eclesial no es inmune—, el compromiso por <strong>una comunicación “con el corazón y con los brazos abiertos” </strong>no concierne exclusivamente a los profesionales de la información, sino que <strong>es responsabilidad de cada uno</strong>. Todos estamos llamados a buscar y a decir la verdad, y a hacerlo con caridad. A los cristianos, en especial, se nos exhorta continuamente a guardar la lengua del mal (cf. Sal 34,14), ya que, como enseña la Escritura, con la lengua podemos bendecir al Señor y maldecir a los hombres creados a semejanza de Dios (cf. St 3,9). <strong>De nuestra boca</strong> no <strong>deberían salir palabras</strong> malas, sino más bien palabras buenas «que resulten <strong>edificantes cuando sea necesario y hagan bien a aquellos que las escuchan</strong>» (Ef 4,29).</p>



<p>A veces, el hablar amablemente abre una brecha incluso en los corazones más endurecidos. Tenemos prueba de esto en la literatura. Pienso en aquella página memorable del capítulo XXI de Los novios, en el que Lucía habla con el corazón al Innominado hasta que éste, desarmado y atormentado por una benéfica crisis interior, cede a la fuerza gentil del amor. Lo experimentamos en la convivencia cívica, en la que<strong> la amabilidad no es solamente cuestión de buenas maneras, sino un verdadero antídoto contra la crueldad </strong>que, lamentablemente, puede envenenar los corazones e intoxicar las relaciones. La necesitamos en el ámbito de los medios para que la comunicación no fomente el rencor que exaspera, genera rabia y lleva al enfrentamiento, sino que ayude a las personas a reflexionar con calma, a descifrar, con espíritu crítico y siempre respetuoso, la realidad en la que viven.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La comunicación de corazón a corazón: “Basta amar bien para decir bien”</strong></h3>



<p>Uno de los ejemplos más luminosos y, aún hoy, fascinantes de “hablar con el corazón” está representado en <strong>san Francisco de Sales</strong>, doctor de la Iglesia, a quien he dedicado recientemente la <strong>Carta apostólica Totum amoris est</strong>, con motivo de los 400 años de su muerte. Junto a este importante aniversario, me gusta recordar, en esta circunstancia, otro que se celebra en este año 2023: el centenario de su proclamación como patrono de los periodistas católicos por parte de <strong>Pío XI</strong> con la <strong>Encíclica Rerum</strong> <strong>omnium perturbationem</strong>. Intelecto brillante, escritor fecundo, teólogo de gran profundidad, Francisco de Sales fue obispo de Ginebra al inicio del s. XVII, en años difíciles, marcados por encendidas disputas con los calvinistas. S<strong>u actitud apacible, su humanidad, su disposición a dialogar pacientemente con todos, especialmente con quien lo contradecía, lo convirtieron en un testigo extraordinario del amor misericordioso de Dios</strong>. De él se podía decir que «las palabras dulces multiplican los amigos y un lenguaje amable favorece las buenas relaciones» (Si6,5). Por lo demás, una de sus afirmaciones más célebres, «el corazón habla al corazón», ha inspirado a generaciones de fieles, entre ellos san<strong> John Henry Newman</strong>, que la eligió como lema,<strong> Cor ad corloquitur</strong>. <strong>«Basta amar bien para decir bien»</strong> era una de sus convicciones. Ello demuestra que para él la comunicación nunca debía reducirse a un artificio —a una estrategia de marketing, diríamos hoy—, sino que tenía que ser el reflejo del ánimo, la superficie visible de un núcleo de amor invisible a los ojos. Para san Francisco de Sales, es precisamente «en el corazón y por medio del corazón donde se realiza ese sutil e intenso proceso unitario en virtud del cual el hombre reconoce a Dios».[2] <strong>“Amando bien”, san Francisco logró comunicarse</strong> con el sordomudo Martino, haciéndose su amigo; por eso es recordado como el protector de las personas con discapacidades comunicativas.</p>



<p>A partir de este “criterio del amor”, y a través de sus escritos y del testimonio de su vida,<strong> el santo obispo de Ginebra nos recuerda que “somos lo que comunicamos”</strong>. <strong>Una lección que va contracorriente hoy</strong>, en un tiempo en el que, como experimentamos <strong>sobre todo en las redes sociales, la comunicación frecuentemente se instrumentaliza, para que el mundo nos vea como querríamos ser y no como somos</strong>. San Francisco de Sales repartió numerosas copias de sus escritos en la comunidad ginebrina. Esta intuición “periodística” le valió una fama que superó rápidamente el perímetro de su diócesis y que perdura aún en nuestros días. Sus escritos, observó san <strong>Pablo VI</strong>, suscitan una lectura «sumamente agradable, instructiva, estimulante».[3] Si vemos el panorama de la comunicación actual, ¿no son precisamente estas características las que debería tener un artículo, un reportaje, un servicio radiotelevisivo o un post en las redes sociales? Que los profesionales de la comunicación se sientan inspirados por este santo de la ternura, buscando y contando la verdad con valor y libertad, pero rechazando la tentación de usar expresiones llamativas y agresivas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Hablar con el corazón en el proceso sinodal</strong></h3>



<p>Como he podido subrayar, <strong>«también en la Iglesia hay mucha necesidad de escuchar y de escucharnos</strong>. Es el don más precioso y generativo que podemos ofrecernos los unos a los otros».[4]De una escucha sin prejuicios, atenta y disponible, nace un hablar conforme al estilo de Dios, que se nutre de cercanía, compasión y ternura. En la Iglesia necesitamos urgentemente una comunicación que encienda los corazones, que sea bálsamo sobre las heridas e ilumine el camino de los hermanos y de las hermanas. <strong>Sueño una comunicación eclesial que sepa dejarse guiar por el Espíritu Santo, amable y, al mismo tiempo, profética</strong>; que sepa encontrar nuevas formas y modalidades para el maravilloso anuncio que está llamada a dar en el tercer milenio. Una comunicación que ponga en el centro la relación con Dios y con el prójimo, especialmente con el más necesitado, y que sepa encender el fuego de la fe en vez de preservar las cenizas de una identidad autorreferencial. Una comunicación cuyas bases sean la humildad en el escuchar y la parresia en el hablar; que no separe nunca la verdad de la caridad.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Desarmar los ánimos promoviendo un lenguaje de paz</strong></h3>



<p>«Una lengua suave quiebra hasta un hueso», dice el libro de los Proverbios (25,15). Hablar con el corazón es hoy muy necesario para promover una cultura de paz allí donde hay guerra; para abrir senderos que permitan el diálogo y la reconciliación allí donde el odio y la enemistad causan estragos. <strong>En el dramático contexto del conflicto global que estamos viviendo, es urgente afirmar una comunicación no hostil</strong>. Es necesario vencer «la costumbre de desacreditar rápidamente al adversario aplicándole epítetos humillantes, en lugar de enfrentar un diálogo abierto y respetuoso». [5]<strong> Necesitamos comunicadores dispuestos a dialogar, comprometidos a favorecer un desarme integral y que se esfuercen por desmantelar la psicosis bélica que se anida en nuestros corazones</strong>; como exhortaba proféticamente san <strong>Juan XXIII</strong> en la <strong>Encíclica Pacem in terris</strong>, la paz «verdadera puede apoyarse únicamente en la confianza recíproca» (n. 113). Una confianza que necesita comunicadores no ensimismados, sino audaces y creativos, dispuestos a arriesgarse para hallar un terreno común donde encontrarse. Como hace sesenta años,<strong> vivimos una hora oscura en la que la humanidad teme una escalada bélica que se ha de frenar cuanto antes, también a nivel comunicativo.</strong> Uno se queda horrorizado al escuchar con qué facilidad se pronuncian palabras que claman por la destrucción de pueblos y territorios. Palabras que, desgraciadamente, se convierten a menudo en acciones bélicas de cruel violencia. He aquí por qué <strong>se ha de rechazar toda retórica belicista, así como cualquier forma de propaganda que manipule la verdad</strong>, desfigurándola por razones ideológicas. Se debe promover, en cambio, en todos los niveles, una comunicación que ayude a crear las condiciones para resolver las controversias entre los pueblos.</p>



<p>En cuanto cristianos, sabemos que<strong> es precisamente la conversión del corazón la que decide el destino de la paz</strong>, ya que el virus de la guerra procede del interior del corazón humano.[6] Del corazón brotan las palabras capaces de disipar las sombras de un mundo cerrado y dividido, para edificar una civilización mejor que la que hemos recibido.<strong> Es un esfuerzo que se nos pide a cada uno de nosotros, pero que apela especialmente al sentido de responsabilidad de los operadores de la comunicación</strong>, a fin de que desarrollen su profesión como una misión.</p>



<p>Que el Señor Jesús, Palabra pura que surge del corazón del Padre, nos ayude a hacer nuestra comunicación libre, limpia y cordial.</p>



<p>Que el Señor Jesús, Palabra que se hizo carne, nos ayude a escuchar el latido de los corazones, para redescubrirnos hermanos y hermanas, y desarmar la hostilidad que nos divide.</p>



<p>Que el Señor Jesús, Palabra de verdad y de amor, nos ayude a decir la verdad en la caridad, para sentirnos custodios los unos de los otros.</p>



<p>Roma, San Juan de Letrán, 24 de enero de 2023, memoria de san Francisco de Sales.</p>



<p>FRANCISCO</p>



<p>________________________</p>



<p>[1] Carta enc. Deus caritas est, 31.</p>



<p>[2] Carta ap. Totum amoris est (28 diciembre 2022).</p>



<p>[3] Epístola ap. Sabaudiae gemma, con motivo del IV Centenario del nacimiento de san Francisco de Sales, doctor de la</p>



<p>Iglesia (29 enero 1967).</p>



<p>[4] Mensaje para la LVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (24 enero 2022).</p>



<p>[5] Carta enc. Fratelli tutti (3 octubre 2020), 201.</p>



<p>[6] Cf. Mensaje para la 56 Jornada Mundial de la Paz (1 enero 2023).</p>
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