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Los Premios ¡Bravo! ensalzan «la elegancia y la frescura de una comunicación eficaz de la verdad»

En la Conferencia Episcopal Española este lunes, 29 de enero, ha tenido lugar el acto de entrega de los Premios ¡Bravo!, que anualmente concede la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS).

En presencia del Nuncio de Su Santidad, Mons. Bernardito Auza, el acto ha estado presidido por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca, presidente de la CECS, que en su discurso de clausura ha querido «felicitar el desparpajo» con el que «gente que hace bien la comunicación nos mete en las cosas de este mundo para hacernos mirar problemas actuales con una mirada nueva, fresca, movilizadora».

Entre los galardonados que han recibido hoy el Premio ¡Bravo! se encuentra la Real Academia Española, Pedro Piqueras o Ana Iris Simón, además de, entre otros, Ábside Media, la Asociación Católica de Propagandistas y la orquesta La Música del Reciclaje, impulsada por Ecoembes. Ante todos ellos Mons. Lorca ha reconocido como su servicio «es siempre un trabajo impagable y muchas veces impagado«. Añadiendo más tarde el presidente de la CECS que «viendo su trabajo pensamos en la elegancia y la frescura de una comunicación eficaz de la verdad».

Con anterioridad, y tras recoger los diez premiados sus respectivos galardones, en su nombre pronunció el discurso de agradecimiento Javier García Barreno, secretario de la Real Academia Española, al que se le ha concedido el Premio ¡Bravo! Especial.

La ceremonia de entrega de los Premios ¡Bravo! ha transcurrido en la sala de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal. Además del Nuncio y el obispo de Cartagena, al acto han asistido Mons. Celso Morga, arzobispo de Mérida-Badajoz, junto al arzobispo coadjutor Mons. José Rodríguez Carballo, que han querido arropar a Juan José Montes, galardonado en la categoría de Comunicación diocesana. También ha asistido el obispo auxiliar de Canarias, Mons. Cristóbal Déniz, uno de los obispos miembros de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales.

A continuación se reproduce íntegro el texto del discurso pronunciado por Mons. Lorca, presidente de la CECS.

Discurso de Mons. José Manuel Lorca en el acto de entrega de los Premios ¡Bravo! 2023

Queridos hermanos obispos,

queridos invitados a esta celebración,

muy queridos premiados:

Si algo tiene de bonito ser miembro de esta Comisión para las Comunicaciones Sociales es, sin duda, este acto entrañable de la entrega anual de los Premios ¡Bravo! Desde su institución, hace ya más de medio siglo, cada año se reúnen en torno a esta fiesta, profesionales y proyectos de las muy diversas y crecientes áreas del mundo de la comunicación. Algunos vienen aquí con carreras ya consolidadas, otros con proyectos incipientes, todos entre la sorpresa y la alegría de recibir este premio de la Iglesia.

En esta casa somos gente seria, quizá podremos parecer poco dados a la alegría y a la celebración festiva. Pero no es así. Nos alegra cada año ver, conocer y reconocer a tanta gente que hace bien la comunicación. Personas e instituciones que se esfuerzan por hacer las cosas con altura y excelencia, que transmiten con rigor y con frescura lo que ocurre, o que permiten a la gente un descanso creativo y con valores a través de la música, la publicidad o el cine, por ejemplo. Nos ayudáis con vuestro trabajo a estar más cerca del mundo al que queremos servir, al que hemos sido enviados, al que tenemos que proponer la alegría del Evangelio.

Por eso, todos vosotros quedáis vinculados, desde hoy y para siempre, por este premio, que reconoce en vosotros valores que son imprescindibles en el mundo en que vivimos y al que vosotros servís. Valores como la verdad, que es aspiración imprescindible para la construcción de una sociedad libre, como el cuidado de la creación, de esta casa común en la que todos vivimos; o como la esperanza en una juventud capaz de realizar mejor nuestros mejores proyectos; en los valores, como el servicio a la familia, que nos sostiene cuando las cosas van mal y nos impulsa cuando las cosas van bien; o el cuidado de la palabra que permite una comunicación verdadera y transformadora.

Son valores que nos permiten pensar en una sociedad más sana, más justa, más responsable. Una sociedad en la que la vida progresa hasta hacerse plenamente humana. No es una misión fácil. Constantemente encontramos en los medios de comunicación noticias e informaciones que nos hacen pensar que un mundo mejor no va a ser posible, entonces, es como si un frío recorriera nuestro ser y nos helara el ánimo causando la terrible desazón. Es muy doloroso pensar que no se pueda hacer nada.

Pero, en este contexto sois vosotros los que nos suscitáis una fuente de esperanza, que siempre termina dando fruto en este desierto de optimismo. La misma situación actual de la comunicación no lo pone fácil, porque son muchos los factores que influyen en el día a día: los intereses empresariales, las dificultades económicas, la situación laboral, la creciente dictadura del algoritmo, de la inteligencia artificial, la presión de las redes sociales… Nos damos cuenta de que vuestro servicio es siempre un trabajo impagable y muchas veces impagado.

Están también los intereses políticos de la gran escala o de la presión local que hacen crecer los conflictos, armados o no, en los que la primera víctima es la verdad. Se ha hablado mucho en este tiempo sobre la liquidez de la verdad, pero en este año de manera especial, vemos que este servicio, no solo no se cobra, sino que se paga, a veces, con la propia vida.

Y eso nos tendría que poner a todos firmes, en alerta, conscientes de lo que se pierde también con la pérdida de la vida de un comunicador. En el servicio a la sociedad, este año pasado, han entregado la vida un número tan alto como doloroso de periodistas, por razones de la condición humana y otros, mártires de la verdad. Muchos encontraron la muerte cuando querían ofrecer esa verdad que sostiene la vida. A ellos dedico nuestro agradecimiento y los mantenemos en el recuerdo ante Nuestro Señor. Les homenajeamos con un silencio, un recuerdo, un signo de respeto o una oración…

Ahora, mirándoos a vosotros, nuestra esperanza se sostiene. Vuestro trabajo nos hace sentir que existe un bien común que podemos alcanzar desde muy diversos ideales o presupuestos vitales. Por eso este día es para nosotros una jornada de alegría, de salir al encuentro, de tomar conciencia de tanto bien como existe en este mundo de la comunicación. Un mundo que, desde fuera, parece siempre interesado, tendencioso, ávido de calumnia y ultraje y, sin embargo, está más lleno de profesionales, de personas entregadas, de afán de servir, de gente muy grande.

Os felicitamos de todo corazón. Hay que felicitar el desparpajo con el que os metéis en las cosas de este mundo para hacernos mirar problemas actuales con una mirada nueva, fresca, movilizadora como hacéis en la orquesta de Ecoembes o en las campañas de publicidad de la ACdP o en los artículos en prensa y en los libros de Ana Iris Simón. Felicitamos también la elegancia en el cuidado y protección de nuestra lengua, de nuestro idioma, siempre viva, rica y universal, porque nos ayuda en el decir bien para defender la comunicación, como hace la Real Academia Española, o la dedicación de toda una vida de Pedro Piqueras, al servicio de la comunicación, y de Manuel Garrido o de Juan José Montes, que, en un trabajo discreto y eficaz, alejado de los focos, sigue ofreciendo una palabra viva. Todos ellos, hombres y mujeres, son auténticos heraldos de las palabras y de las letras que, en este tiempo un poco zafio, dan esplendor al lenguaje y a las formas.

Felicitar también la frescura de las nuevas propuestas: Israel Remuiñán, Santos Blanco o Ábside Media, que ensanchan el horizonte de los medios tradicionales para ofrecer las mejores historias.

Viendo vuestro trabajo pensamos en la elegancia y la frescura de una comunicación eficaz de la verdad. Nos señaláis un buen camino, ojalá que sepamos seguirlo. Precisamente la semana pasada, el Papa Francisco hacía público el texto de su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de este año, en el que se nos pedía que “En esta época que corre el riesgo de ser rica en tecnología y pobre en humanidad, nuestra reflexión sólo puede partir del corazón humano. Sólo dotándonos de una mirada espiritual, sólo recuperando una sabiduría del corazón, podremos leer e interpretar la novedad de nuestro tiempo y redescubrir el camino de una comunicación plenamente humana”.

A eso os animo a una comunicación plenamente humana, que cree vínculos, que establezca relaciones, que nos permita crecer en humanidad. Muchas gracias y muchas felicidades por vuestro trabajo. Lo que viene por delante es apasionante y para hacerlo humano estamos y estáis convocados.

Muchas gracias

Palabras del secretario de la RAE

El secretario de la Real Academia Española (RAE), Pedro García Barreno, ha sido el encargado de agradecer con unas palabras la concesión de estos premios en nombre de los galardonados, además de dar la enhorabuena a todos ellos.

Pedro García ha comenzado subrayando que “pensar en la transcendencia de la comunicación, no sería posible sin la lengua”.  Ha explicado que el idioma español “es nuestro bien más preciado” y por ello la Real Academia lo cuida.

Por ello, ha indicado que para que la comunicación sea más eficaz la RAE “seguirá perseverando en esa labor, adaptándose a los tiempos, como la sociedad. Para que sea cada vez más valioso, para seguir avanzando juntos y, así seguir comunicando”.

El secretario de la RAE ha expresado que el buen uso del léxico, el dominio de las reglas gramaticales y la buena escritura son los principales objetivos de esta institución.

Y para que se cumplan, ha explicado que la academia lleva a cabo una comunicación cercana y divulgativa.  Como ejemplo ha apuntado que esto hace que 1.000 millones de palabras sean consultadas por año. También ha contado que otra muestra de esta labor de divulgación es la biblioteca digital, abierta al público desde hace unos días. O un proyecto sobre inteligencia artificial y el buen uso del español en este ámbito de nuevas tecnologías.  “La academia vela por el buen uso del español en las máquinas, además de en los humanos”, ha explicado.

En este sentido, Pedro García Barreno, también ha constatado que “la ciencia empieza en la palabra”.  La RAE es un servicio público de una gran relevancia, en donde la comunicación y la palabra tienen un papel clave.  “Es asegurar el buen uso del lenguaje y su accesibilidad en todos los ámbitos, como por ejemplo, para comprender las leyes o el uso determinado de una palabra en el lenguaje” ha apuntado en su discurso.   

Para finalizar ha reiterado su agradecimiento a la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales y ha extendido su enhorabuena a los premiados.

Premios ¡Bravo! 2023 por categorías

La Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS) hizo pública la concesión de los Premios ¡Bravo! 2023 en la primera semana del pasado mes de diciembre. Con la entrega de estos premios, que han alcanzado ya su 54º edición, se reconoce «por parte de la Iglesia, la labor meritoria de todos aquellos profesionales de la comunicación en los diversos medios, que se hayan distinguido por el servicio a la dignidad del hombre, los derechos humanos y los valores evangélicos» (Normas, art. 2).

En esta ocasión, los galardonados han sido:

Premio ¡Bravo! Especial: Real Academia Española. Desde su fundación, hace 310 años, la institución tiene como propósito trabajar al servicio del idioma español y se ha dedicado a preservar —mediante actividades, obras y publicaciones— el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión. En toda su labor, desde el Diccionario de Autoridades, su primera obra que comenzó a publicarse en 1726, hasta la última edición del Diccionario de la lengua española del pasado mes de noviembre, manifiesta que el cuidado de la palabra y del idioma es un servicio imprescindible para la comunicación. En cada uno de sus trabajos la RAE hace verdad su conocido lema “Limpia, fija y da esplendor”.

Premio ¡Bravo! de Radio: cobertura de la Jornada Mundial de la Juventud, Lisboa 2023, para Ábside Media. Desde los diferentes canales del grupo (Cope, TRECE y cope.es), se compartieron los momentos que quedaron para la historia en el primer gran acontecimiento eclesial organizado tras la pandemia. En Ábside Media se contaron, desde todas las perspectivas, cada uno de los actos y apariciones del Papa Francisco, y se visualizó la presencia de los 100.000 jóvenes españoles que acudieron a esta gran celebración en Portugal. Una cobertura total en radio, televisión y digital que ofreció más de 12 horas en directo en COPE, y alcanzó a más de 2,2 millones de espectadores en TRECE y más de 250.000 usuarios únicos en Cope.es, además de 550.000 oyentes diarios de streaming.

Premio ¡Bravo! de Prensa: Ana Iris Simón.  Sus artículos en prensa y sus intervenciones públicas hacen visible un modo de vida y una concepción de la sociedad basada en valores imprescindibles. Defensora con fuerza de la familia, los niños, la tradición, valedora del amor y el cuidado, con fe absoluta en el progreso humano, prepolítica y crítica con la propaganda, ofrece una visión del mundo abierta. Ana Iris Simón escribe con humildad sus columnas y libros tras conquistar la libertad de decir las cosas sin servidumbres ni prejuicios, haciendo posible así lo que se entiende por una comunicación plenamente humana.

Premio ¡Bravo! de Televisión: Pedro Piqueras.Quien ha protagonizado una extensa carrera en el mundo de los informativos en televisión en Televisión Española, Antena 3 y, más recientemente, en Tele 5. Este profesional, que comenzó su actividad periodística en la prensa escrita de Pueblo y la desarrolló en Radio Nacional, ha sabido conducir con honestidad y rigor la información en televisión en un tiempo de polarización y presión interesada a los medios para dificultar el acceso a la verdad, elemento primigenio de la comunicación.

Premio ¡Bravo! de Cine: Santos Blanco, director de Libres. Rodado en diversos monasterios españoles, el documental no sólo refleja con hondura muchos aspectos de la vida religiosa contemplativa, sino que ilustra aspectos esenciales de la vida cristiana en general. La alegría y la paz que transmiten los testimonios están envueltas en un dignísimo y eficaz trabajo estético, dando por resultado una película tan bella como conmovedora.

Premio ¡Bravo! de Música: La orquesta La música del reciclaje, impulsada por Ecoembes. Empapado de la pasión e ilusión que conduce a una sociedad más comprometida, este proyecto social con niños y niñas con situaciones familiares o económicas difíciles hace música gracias al reciclaje. Un tándem perfecto, entre música y reciclaje, que refleja la importancia de las segundas oportunidades, para transformar las vidas en armonía llenándolas de esperanza. El desarrollo personal de los miembros de la orquesta, la creación de instrumentos musicales a partir de elementos desechados, y la formación en valores de respeto y cuidado del medio ambiente combinan para ofrecer un resultado de altura profesional, musical y humana.

Premio ¡Bravo! de publicidad: Campaña de la ACDP #QuenotelaCuelen en favor de la familia y la maternidad.  La Asociación Católica de Propagandistas viene realizando en los últimos tiempos campañas de publicidad para promoción de sus propuestas de valor en un tono moderno y audaz con el que ha sabido ganarse un lugar en la calle y en la opinión pública. En esta campaña se contrapone las ideas de autodeterminación y desvinculación que lesionan a la familia y a la sociedad con la belleza del vínculo que se establece en la familia y sus consecuencias.

Premio ¡Bravo! de comunicación digital: Israel Remuiñán por el podcast Benedicto XVI, el Papa de la tormenta. Con una locución de estilo propio, respaldada por un excelente guion a la par que singular, Benedicto XVI, el papa de la tormenta alcanza en COPE uno de sus mejores resultados en cuanto a información y entretenimiento, ensamblando voz, música y efectos acústicos. Al igual que las enseñanzas y hasta expresiones de Benedicto han calado en la vida de la Iglesia, también el oficio y la voz de Israel Remuiñán ya vibran con potencial maestría en el relato sonoro.

Premio ¡Bravo! de Comunicación Institucional: Manuel Garrido. Por su trayectoria intensa dedicada a la comunicación institucional en la Oficina de Información del Opus Dei y, anteriormente, en Torreciudad. En sus más de cuarenta años de experiencia ha dejado una huella indeleble con su buen hacer profesional. Estableció sólidas relaciones de comunicación con todas las personas, profesionales e instituciones con las que su labor le ponía en relación, apoyándose en la amistad sincera y en el servicio a la institución y a los medios de comunicación. Estos le tienen como referente y su profesionalidad se ha convertido en afecto y amistad con los profesionales de la comunicación actual, con los que comparte la vocación periodística y su misión en la Iglesia.

Premio ¡Bravo! de Comunicación diocesana: Juan José Montes, de la diócesis de Mérida Badajoz. Incorporado desde 1998 a la diócesis de Mérida-Badajoz en tareas de comunicación, en estos 25 años de actividad profesional ha sido colaborador de El Periódico de Extremadura o el diario Hoy, y en las revistas de información religiosa Vida Nueva y Ecclesia, y director de Popular TV Badajoz. En la actualidad es director de Iglesia en camino, semanario diocesano y responsable de los programas Iglesia al día y El espejo diocesano en COPE. Autor de varios libros, con la España rural, la mujer y la defensa de la vida como protagonistas, Juan José Montes es el prototipo del profesional solícito, cuidadoso con las personas y atento con los medios de comunicación.