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Premios ¡Bravo! 2024: Discurso del presidente de la CECS

En la sede de la Conferencia Episcopal en Madrid se ha procedido esta mañana del lunes 2 de junio al acto de entrega de los Premios ¡Bravo!, que promueve la Comisión episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS). Los premios se han otorgado tras la celebración este domingo, día de la Solemnidad de la Ascensión, de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, como ha recordado Mons. José Manuel Lorca Planes, presidente de la CECS.

En esta su 55 edición correspondiente al año 2024, Mons. Lorca Planes ha destacado el servicio a la verdad en el ejercicio profesional de su oficio en comunicación de quienes reciben el reconocimiento del Premio ¡Bravo!, que en sus nueve categorías han correspondido a:

A la comunicación de la caridad realizada por las parroquias y los voluntarios ante la catástrofe ocasionada por la DANA el Premio ¡Bravo! Especial

Araceli Saavedra. Periodista de La Opinión de Zamora el Premio ¡Bravo! de Prensa

Radio María el Premio ¡Bravo! de Radio

Matías Prats Luque el Premio ¡Bravo! de Televisión

Cuenta de Instagram @elmaradiodelarubia el Premio ¡Bravo! de Comunicación digital

Pilar Palomero, directora de Los destellos, el Premio ¡Bravo! de Cine

Musical “Original, el paso de Carlo” el Premio ¡Bravo! de Música

Campañas para la Navidad de Suchard realizadas por Ogilvy el Premio ¡Bravo! de Publicidad

Ana Díaz, de la diócesis de Canarias, el Premio ¡Bravo! de Comunicación diocesana

Discurso del presidente de la CECS en los Premios ¡Bravo!

Presidente de la Conferencia Episcopal Española

Queridos hermanos obispos,

queridos invitados a esta celebración,

muy queridos premiados:

Una vez más deseo expresar mi agradecimiento por vuestra presencia en un día de fiesta para esta casa. Estas fiestas no son tan frecuentes aquí, pero hoy vosotros aportáis otro color a esta sala, en el que alcanzamos ya la edición 55 de estos premios ¡Bravo!

En los premios ¡Bravo! queremos celebrar, con el mundo de la comunicación, vuestro acierto, vuestra entrega y vuestro servicio a la sociedad.

Esta ceremonia suele tener lugar habitualmente en el mes de enero, en el entorno de la fiesta de nuestro patrón S. Francisco de Sales. Este año, la coincidencia con el Jubileo de los Periodistas que nos reunió en Roma, nos ha traído a celebrarla en el mes de junio, al día siguiente de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebra cada año en la solemnidad de la Ascensión.

En el jubileo de enero, el recordado y querido Papa Francisco nos dijo que “la información libre, responsable y correcta es un patrimonio de conocimiento, de experiencia y de virtud que se debe preservar y promover”. Y añadía que sin la información libre nos exponemos a prejuicios y polarizaciones, a la destrucción de lazos de convivencia que impiden la fraternidad, y a no poder distinguir verdad de mentira.

Es cierto. El ejercicio de la libertad de información, de la libertad de prensa, hace crecer la libertad en el mundo. No es posible la libertad sin la verdad, y la verdad alcanza su mejor sentido cuando es mostrada, cuando es dada a conocer, cuando es comunicada. En esto estáis vosotros. No es posible un mundo libre si la verdad no es comunicada a través de los medios, las redes sociales, la música, el cine, la publicidad, etc.

Cuando se vive en un tiempo en el que la verdad es despreciada, denostada o, simplemente, negada, se están poniendo las bases para una sociedad difícil en la que no es posible la libre elección de los ciudadanos.

Por eso hoy queremos agradecer vuestro esfuerzo por contar la verdad, muchas veces en medio de dificultades, frente a los diferentes poderes volcados más en intereses particulares que en el bien común. Por eso, hoy mis palabras quieren ser de aliento a vuestra misión y a vuestro compromiso con la verdad.

La constancia en este empeño no es fácil. Reconocemos el esfuerzo de mostrar la verdad que llega a costar la vida como ocurre en los países en guerra, y en tantos otros frentes. Aquí se llega al señalamiento y al hostigamiento de profesionales que investigan la corrupción para sanear los cauces de nuestra democracia. Existen presiones que quieren hacer de vuestra labor de comunicación, un servicio interesado, un intercambio de intereses particulares y servicios privados.

Por eso, os digo también, gracias por vuestro coraje y entrega. Me uno a las palabras del Papa León XIV cuando recibió a los periodistas que habían cubierto todo el período del Cónclave y de la elección papal.

En aquel momento dijo: “Quiero reiterar hoy la solidaridad de la Iglesia con los periodistas encarcelados por haber intentado contar la verdad, y por medio de estas palabras también pedir la liberación de los mismos. La Iglesia reconoce en estos testigos —pienso en aquellos que informan sobre la guerra incluso a costa de la vida— la valentía de quien defiende la dignidad, la justicia y el derecho de los pueblos a estar informados, porque sólo los pueblos informados pueden tomar decisiones con libertad”.

Somos conscientes que la profesión del comunicador es más que una profesión: Es una vocación y una misión. Este mundo necesita la verdad que ustedes nos hacen llegar a través de caminos ya clásicos, como la radio, la prensa o la televisión, otras veces por medios bien hermosos como la música, la publicidad, el cine, con medios nuevos como los digitales, o a través de la comunicación diocesana. Este año hemos querido reconocer también esa forma tan especial de comunicar la verdad de la vida con el propio testimonio entregado.  Una vez más, gracias.

Antes de terminar quería también reconocer y agradecer el trabajo de tantos medios de comunicación durante el pasado mes de mayo, con motivo del fallecimiento del Papa Francisco, del Cónclave y del comienzo del pontificado del Papa León XIV. Vuestro servicio ha sido bien reconocido por la audiencia como un valioso servicio público y de calidad.

Que este premio que hoy hemos entregado sea al mismo tiempo, para vosotros y para todos, reconocimiento y estímulo, para que vuestro buen hacer siga dando frutos.

Muchas gracias a todos por vuestra presencia y especialmente a los premiados. Gracias.