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	<title>Iglesia Católica archivos - Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</title>
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	<title>Iglesia Católica archivos - Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</title>
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		<title>«La verdad os hará libres» (Jn 8, 32).</title>
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		<pubDate>Thu, 30 Jun 2022 10:53:24 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCOPARA LA 52 JORNADA MUNDIALDE LAS COMUNICACIONES SOCIALES Fake news y periodismo de paz Queridos hermanos y hermanas: En el proyecto de Dios, la comunicación humana es una modalidad esencial para vivir la comunión. El ser humano, imagen y semejanza del Creador, es capaz de expresar y compartir la verdad, el [&#8230;]</p>
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<p></p>



<p><strong><em>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br>PARA LA 52 JORNADA MUNDIAL<br>DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES</em></strong></p>



<div class="wp-block-stackable-subtitle stk-block-subtitle stk-block stk-6w27k3x" data-block-id="6w27k3x"><p class="stk-block-subtitle__text stk-subtitle">Fake news y periodismo de paz<strong><br></strong></p></div>



<p><em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>



<p>En el proyecto de Dios, la comunicación humana es una modalidad esencial para vivir la comunión. El ser humano, imagen y semejanza del Creador, es capaz de expresar y compartir la verdad, el bien, la belleza. Es capaz de contar su propia experiencia y describir el mundo, y de construir así la memoria y la comprensión de los acontecimientos.</p>



<p>Pero el hombre, si sigue su propio egoísmo orgulloso, puede también hacer un mal uso de la facultad de comunicar, como muestran desde el principio los episodios bíblicos de Caín y Abel, y de la Torre de Babel (cf.&nbsp;<em>Gn</em>&nbsp;4,1-16; 11,1-9). La alteración de la verdad es el síntoma típico de tal distorsión, tanto en el plano individual como en el colectivo. Por el contrario, en la fidelidad a la lógica de Dios, la comunicación se convierte en lugar para expresar la propia responsabilidad en la búsqueda de la verdad y en la construcción del bien.</p>



<p>Hoy, en un contexto de comunicación cada vez más veloz e inmersos dentro de un sistema digital, asistimos al fenómeno de las noticias falsas, las llamadas «<em>fake news</em>». Dicho fenómeno nos llama a la reflexión; por eso he dedicado este mensaje al tema de la verdad, como ya hicieron en diversas ocasiones mis predecesores a partir de&nbsp;<a href="http://w2.vatican.va/content/paul-vi/es.html">Pablo VI</a>&nbsp;(cf.&nbsp;<a href="http://w2.vatican.va/content/paul-vi/es/messages/communications/documents/hf_p-vi_mes_19720421_vi-com-day.html"><em>Mensaje de</em>&nbsp;1972:&nbsp;<em>«Los instrumentos de comunicación social al servicio de la verdad»</em></a><em>).</em>&nbsp;Quisiera ofrecer de este modo una aportación al esfuerzo común para prevenir la difusión de las noticias falsas, y para redescubrir el valor de la profesión periodística y la responsabilidad personal de cada uno en la comunicación de la verdad.</p>



<p>1.<em>&nbsp;¿Qué hay de falso en las «noticias&nbsp; falsas»?</em></p>



<p><em>«Fake news»</em>&nbsp;es un término discutido y también objeto de debate. Generalmente alude a la desinformación difundida&nbsp;<em>online</em>&nbsp;o en los medios de comunicación tradicionales. Esta expresión se refiere, por tanto, a informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas.</p>



<p>La eficacia de las&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;se debe, en primer lugar, a su&nbsp;<em>naturaleza mimética</em>, es decir, a su capacidad de aparecer como plausibles. En segundo lugar, estas noticias, falsas pero verosímiles, son capciosas, en el sentido de que son hábiles para capturar la atención de los destinatarios poniendo el acento en estereotipos y prejuicios extendidos dentro de un tejido social, y se apoyan en emociones fáciles de suscitar, como el ansia, el desprecio, la rabia y la frustración. Su difusión puede contar con el uso manipulador de las redes sociales y de las lógicas que garantizan su funcionamiento. De este modo, los contenidos, a pesar de carecer de fundamento, obtienen una visibilidad tal que incluso los desmentidos oficiales difícilmente consiguen contener los daños que producen.</p>



<p>La dificultad para desenmascarar y erradicar las&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;se debe asimismo al hecho de que las personas a menudo interactúan dentro de ambientes digitales homogéneos e impermeables a perspectivas y opiniones divergentes. El resultado de esta&nbsp;<em>lógica de la desinformación</em>&nbsp;es que, en lugar de realizar una sana comparación con otras fuentes de información, lo que podría poner en discusión positivamente los prejuicios y abrir un diálogo constructivo, se corre el riesgo de convertirse en actores involuntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas. El drama de la desinformación es el desacreditar al otro, el presentarlo como enemigo, hasta llegar a la demonización que favorece los conflictos. Las noticias falsas revelan así la presencia de actitudes intolerantes e hipersensibles al mismo tiempo, con el único resultado de extender el peligro de la arrogancia y el odio. A esto conduce, en último análisis, la falsedad.</p>



<p>2.<em>&nbsp;¿Cómo podemos reconocerlas?</em></p>



<p>Ninguno de nosotros puede eximirse de la responsabilidad de hacer frente a estas falsedades. No es tarea fácil, porque la desinformación se basa frecuentemente en discursos heterogéneos, intencionadamente evasivos y sutilmente engañosos, y se sirve a veces de mecanismos refinados. Por eso son loables las iniciativas educativas que permiten aprender a leer y valorar el contexto comunicativo, y enseñan a no ser divulgadores inconscientes de la desinformación, sino activos en su desvelamiento. Son asimismo encomiables las iniciativas institucionales y jurídicas encaminadas a concretar normas que se opongan a este fenómeno, así como las que han puesto en marcha las compañías tecnológicas y de medios de comunicación, dirigidas a definir nuevos criterios para la verificación de las identidades personales que se esconden detrás de&nbsp; millones de perfiles digitales.</p>



<p>Pero la prevención y la identificación de los mecanismos de la desinformación requieren también un discernimiento atento y profundo. En efecto, se ha de desenmascarar la que se podría definir como la «lógica de la serpiente», capaz de camuflarse en todas partes y morder. Se trata de la estrategia utilizada por la «serpiente astuta» de la que habla el&nbsp;<em>Libro del Génesis</em>, la cual, en los albores de la humanidad, fue la artífice de la primera&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;(cf.&nbsp;<em>Gn</em>&nbsp;3,1-15), que llevó a las trágicas consecuencias del pecado, y que se concretizaron luego en el primer fratricidio (cf.&nbsp;<em>Gn</em>&nbsp;4) y en otras innumerables formas de mal contra Dios, el prójimo, la sociedad y la creación.</p>



<p>La estrategia de este hábil «padre de la mentira» (<em>Jn</em>&nbsp;8,44) es la&nbsp;<em>mímesis</em>, una insidiosa y peligrosa seducción que se abre camino en el corazón del hombre con argumentaciones falsas y atrayentes. En la narración del pecado original, el tentador, efectivamente, se acerca a la mujer fingiendo ser su amigo e interesarse por su bien, y comienza su discurso con una afirmación verdadera, pero sólo en parte:«¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?» (<em>Gn</em>&nbsp;3,1). En realidad, lo que Dios había dicho a Adán no era que no comieran de&nbsp;<em>ningún árbol</em>, sino tan solo de&nbsp;<em>un árbol</em>: «Del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás» (<em>Gn</em>&nbsp;2,17). La mujer, respondiendo, se lo explica a la serpiente, pero se deja atraer por su provocación:«Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: “No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”» (<em>Gn&nbsp;</em>3,2). Esta respuesta tiene un sabor legalista y pesimista: habiendo dado credibilidad al falsario y dejándose seducir por su versión de los hechos, la mujer se deja engañar. Por eso, enseguida presta atención cuando le asegura: «No, no moriréis» (<em>v.&nbsp;</em>4). Luego, la deconstrucción del tentador asume una apariencia creíble: «Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal» (v. 5). Finalmente, se llega a desacreditar la recomendación paternal de Dios, que estaba dirigida al bien, para seguir la seductora incitación del enemigo: «La mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable» (v. 6).&nbsp; Este episodio bíblico revela por tanto un hecho esencial para nuestro razonamiento: ninguna desinformación es inocua; por el contrario, fiarse de lo que es falso produce consecuencias nefastas. Incluso una distorsión de la verdad aparentemente leve puede tener efectos peligrosos.</p>



<p>De lo que se trata, de hecho, es de nuestra codicia. Las&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;se convierten a menudo en virales, es decir, se difunden de modo veloz y difícilmente manejable, no a causa de la lógica de compartir que caracteriza a las redes sociales, sino más bien por la codicia insaciable que se enciende fácilmente en el ser humano.</p>



<p>Las mismas motivaciones económicas y oportunistas de la desinformación tienen su raíz en la sed de poder, de tener y de gozar que en último término nos hace víctimas de un engaño mucho más trágico que el de sus manifestaciones individuales: el del mal que se mueve de falsedad en falsedad para robarnos la libertad del corazón. He aquí porqué educar en la verdad significa educar para saber discernir, valorar y ponderar los deseos y las inclinaciones que se mueven dentro de nosotros, para no encontrarnos privados del bien «cayendo» en cada tentación.</p>



<p>3. «<em>La verdad os hará libres</em>» (<em>Jn</em>&nbsp;8,32)</p>



<p>La continua contaminación a través de un lenguaje engañoso termina por ofuscar la interioridad de la persona. Dostoyevski escribió algo interesante en este &nbsp;sentido: «Quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto de no poder distinguir la verdad, ni dentro de sí mismo ni en torno a sí, y de este modo comienza a perder el respeto a sí mismo y a los demás. Luego, como ya no estima a nadie, deja también de amar, y para distraer el tedio que produce la falta de cariño y ocuparse en algo, se entrega a las pasiones y a los placeres más bajos; y por culpa de sus vicios, se hace como una bestia. Y todo esto deriva del continuo mentir a los demás y a sí mismo» (<em>Los hermanos Karamazov,</em>&nbsp;II,2).</p>



<p>Entonces, ¿cómo defendernos? El antídoto más eficaz contra el virus de la falsedad es dejarse purificar por la verdad. En la visión cristiana, la verdad no es sólo una realidad conceptual que se refiere al juicio sobre las cosas, definiéndolas como verdaderas o falsas. La verdad no es solamente el sacar a la luz cosas oscuras, «desvelar la realidad», como lleva a pensar el antiguo término griego que la designa,&nbsp;<em>aletheia</em>&nbsp;(de&nbsp;<em>a-lethès,&nbsp;</em>«no escondido»). La verdad tiene que ver con la vida entera. En la Biblia tiene el significado de apoyo, solidez, confianza, como da a entender la raíz ‘<em>aman</em>, de la cual procede también el&nbsp;<em>Amén</em>&nbsp;litúrgico. La verdad es aquello sobre lo que uno se puede apoyar para no caer. En este sentido relacional, el único verdaderamente fiable y digno de confianza, sobre el que se puede contar siempre, es decir, «verdadero», es el Dios vivo. He aquí la afirmación de Jesús: «<em>Yo soy</em>&nbsp;la verdad» (<em>Jn</em>&nbsp;14,6). El hombre, por tanto, descubre y redescubre la verdad cuando la experimenta en sí mismo como fidelidad y fiabilidad de quien lo ama. Sólo esto libera al hombre: «La verdad os hará libres» (<em>Jn</em>&nbsp;8,32).</p>



<p>Liberación de la falsedad y búsqueda de la relación: he aquí los dos ingredientes que no pueden faltar para que nuestras palabras y nuestros gestos sean verdaderos, auténticos, dignos de confianza. Para discernir la verdad es preciso distinguir lo que favorece la comunión y promueve el bien, y lo que, por el contrario, tiende a aislar, dividir y contraponer. La verdad, por tanto, no se alcanza realmente cuando se impone como algo extrínseco e impersonal; en cambio, brota de relaciones libres entre las personas, en la escucha recíproca. Además, nunca se deja de buscar la verdad, porque siempre está al acecho la falsedad, también cuando se dicen cosas verdaderas. Una argumentación impecable puede apoyarse sobre hechos innegables, pero si se utiliza para herir a otro y desacreditarlo a los ojos de los demás, por más que parezca justa, no contiene en sí la verdad. Por sus frutos podemos distinguir la verdad de los enunciados: si suscitan polémica, fomentan divisiones, infunden resignación; o si, por el contrario, llevan a la reflexión consciente y madura, al diálogo constructivo, a una laboriosidad provechosa.</p>



<p>4<em>. La paz es la verdadera noticia</em></p>



<p>El mejor antídoto contra las falsedades no son las estrategias, sino las personas, personas que, libres de la codicia, están dispuestas a escuchar, y permiten que la verdad emerja a través de la fatiga de un diálogo sincero; personas que, atraídas por el bien, se responsabilizan en el uso del lenguaje. Si el camino para evitar la expansión de la desinformación es la responsabilidad, quien tiene un compromiso especial es el que por su oficio tiene la responsabilidad de informar, es decir: el periodista,&nbsp;<em>custodio de las noticias</em>. Este, en el mundo contemporáneo, no realiza sólo un trabajo, sino una verdadera y propia misión. Tiene la tarea, en el frenesí de las noticias y en el torbellino de las primicias, de recordar que en el centro de la noticia no está la velocidad en darla y el impacto sobre las cifras de audiencia, sino&nbsp;<em>las personas</em>. Informar es formar, es involucrarse en la vida de las personas. Por eso la verificación de las fuentes y la custodia de la comunicación son verdaderos y propios procesos de desarrollo del bien que generan confianza y abren caminos de comunión y de paz.</p>



<p>Por lo tanto, deseo dirigir un llamamiento a promover un&nbsp;<em>periodismo de paz</em>, sin entender con esta expresión un periodismo «buenista» que niegue la existencia de problemas graves y asuma tonos empalagosos. Me refiero, por el contrario, a un periodismo sin fingimientos, hostil a las falsedades, a eslóganes efectistas y a declaraciones altisonantes; un periodismo hecho por personas para personas, y que se comprende como servicio a todos, especialmente a aquellos –y son la mayoría en el mundo– que no tienen voz; un periodismo que no queme las noticias, sino que se esfuerce en buscar las causas reales de los conflictos, para favorecer la comprensión de sus raíces y su superación a través de la puesta en marcha de procesos virtuosos; un periodismo empeñado en indicar soluciones alternativas a la escaladadel clamor y de la violencia verbal.</p>



<p>Por eso, inspirándonos en una oración franciscana, podríamos dirigirnos a la Verdad en persona de la siguiente manera:</p>



<p><em>Señor, haznos instrumentos de tu paz.<br>Haznos reconocer el mal que se insinúa en una comunicación que no crea comunión.<br>Haznos capaces de quitar el veneno de nuestros juicios.<br>Ayúdanos a hablar de los otros como de hermanos y hermanas.<br>Tú eres fiel y digno de confianza; haz que nuestras palabras sean semillas de bien para el mundo:<br>donde hay&nbsp;ruido, haz que practiquemos la escucha;<br>donde hay confusión, haz que inspiremos armonía;<br>donde hay ambigüedad, haz que llevemos claridad;<br>donde hay exclusión, haz que llevemos el compartir;<br>donde hay sensacionalismo, haz que usemos la sobriedad;<br>donde hay superficialidad, haz que planteemos interrogantes verdaderos;<br>donde hay prejuicio, haz que suscitemos confianza;<br>donde hay agresividad, haz que llevemos respeto;<br>donde hay falsedad, haz que llevemos verdad.</em></p>



<p><em>Amén.</em></p>



<p><strong>Francisco</strong></p>
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		<item>
		<title>Curso Experto en Comunicación Social y Máster de la UPSA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cine]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Apr 2022 06:27:15 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>El&#160;curso Experto en Comunicación Social y el Máster en Comunicación Social&#160;son dos propuestas de formación académica de la Facultad de la Facultad de Comunicación de la&#160;Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA),&#160;en colaboración con la&#160;Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS). Tanto el curso de Experto como el de Máster son dos propuestas que se ofrecen en [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>El&nbsp;<strong>curso Experto en Comunicación Social y el Máster en Comunicación Social</strong>&nbsp;son dos propuestas de formación académica de la Facultad de la Facultad de Comunicación de la&nbsp;<a href="https://www.upsa.es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA),</strong>&nbsp;</a>en colaboración con la&nbsp;<strong><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/comisiones/comunicaciones-sociales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS).</a></strong></p>



<p>Tanto el curso de Experto como el de Máster son dos propuestas que se ofrecen en un momento en el que&nbsp;<strong>la comunicación se ha hecho especialmente relevante</strong>, por lo que se hace imprescindible un mayor&nbsp;<strong>conocimiento de los procesos, herramientas, posibilidades y desafíos&nbsp;</strong>que presenta la comunicación en nuestros días.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Experto en Comunicación Social</strong></h3>



<p>En la&nbsp;<strong>primera quincena&nbsp;del&nbsp;mes julio y de septiembre</strong>, en horario de mañana y tarde, transcurre en&nbsp;<strong>modalidad online</strong>&nbsp;el curso<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/04/experto-en-comunicacion-social-2022_220422_144045.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;<strong>Experto en Comunicación Social</strong>,</a>&nbsp;donde se imparte una formación especializada en comunicación digital desde la que abordar los principales desafíos que afronta la Iglesia hoy día en el ámbito de la comunicación.</p>



<p>Esta propuesta formativa está destinada a&nbsp;sacerdotes, seminaristas, religiosos, responsables de comunicación de entidades religiosas y obispados, ONG´s, catequistas y profesores, que tengan como interés profesional complementar, actualizar o ampliar su formación en temas de comunicación.</p>



<p>El curso de Experto desarrolla un total de&nbsp;<strong>25 créditos</strong>&nbsp;ECTS. La comunicación de crisis,&nbsp;<strong>Big Data</strong>&nbsp;y analítica de datos, la&nbsp;<strong>creación de contenido digital</strong>&nbsp;con smartphones o el&nbsp;<strong>uso del podcast</strong>&nbsp;como recurso de evangelización son algunos de los contenidos que se imparten.</p>



<p>Se puede ampliar más información en la página web de la UPSA&nbsp;<a href="http://www.upsa.es/oferta-academica/experto-en-comunicacion-social" target="_blank" rel="noreferrer noopener">www.upsa.es/oferta-academica/experto-en-comunicacion-social</a>&nbsp;o solicitándola en la dirección de correo&nbsp;<a href="mailto:expertocsocial@upsa.es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expertocsocial@upsa.es</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Máster en Comunicación Social</strong></h3>



<p>Una formación más completa se ofrece en el&nbsp;<strong>Máster en Comunicación Social</strong>. Se imparte en&nbsp;<strong>modalidad mixta</strong>, debiéndose cursar dos módulos online y uno presencial. Transcurre durante las&nbsp;<strong>dos primeras semanas de julio y de septiembre</strong>, en horario de mañana y tarde.</p>



<p>El Máster, un posgrado con un plan de estudios acorde a las necesidades actuales, desarrolla&nbsp;<strong>60 créditos</strong>&nbsp;ECTS. Esta propuesta académica se orienta a la profesionalización de la comunicación religiosa en todas sus vertientes, con el propósito de alcanzar una mayor eficacia comunicativa en gabinetes de comunicación, gestión de redes sociales y generación de contenidos audiovisuales.</p>



<p>En su plan de estudios incluye asignaturas para la&nbsp;<strong>comunicación en televisión y en radio</strong>, la&nbsp;<strong>creatividad&nbsp;</strong>para la comunicación, el&nbsp;<strong>marketing&nbsp;</strong>para la Iglesia del siglo XXI o&nbsp;<strong>estrategias de comunicación</strong>.&nbsp;</p>



<p>Director de Comunicación de una diócesis, responsable de prensa de una Ong o asesor y gestor de redes sociales son algunas de las salidas profesionales de este posgrado. Este Máster de la UPSA amplía la formación impartida en el curso Experto en Comunicación Social.</p>



<p>En este enlace se puede completar la información sobre el Máster en Comunicación Social:<a href="http://www.upsa.es/oferta-academica/master-en-comunicacion-social" target="_blank" rel="noreferrer noopener">www.upsa.es/oferta-academica/master-en-comunicacion-social</a></p>
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		<item>
		<title>Programación religiosa del 11 al 17 de marzo</title>
		<link>https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/programacion-religiosa/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=programacion-religiosa</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cine]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 13:30:26 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Avance del contenido de la programación socio-religiosa en la Ca­de­na COPE y en TRE­CE. Se ofre­ce, tam­bién, el de los es­pa­cios que pue­den se­guir­se en La 2 y en RNE, pro­gra­mas que emi­te la corpo­ra­ción pú­bli­ca RTVE, en co­la­bo­ra­ción con la Co­mi­sión Epis­co­pal para las Comunicaciones Sociales. Viernes, 11 de marzo &#62; 13.33 h.:&#160;«El Espejo» diocesano &#62; 22.30 h.:&#160;La Linterna de la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Avance del contenido de la programación socio-religiosa en la Ca­de­na <a href="https://www.cope.es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">COPE</a> y en <a href="https://www.cope.es/trecetv" target="_blank" rel="noreferrer noopener">TRE­CE</a>.</h2>



<h2 class="wp-block-heading"> Se ofre­ce, tam­bién, el de los es­pa­cios que pue­den se­guir­se en <a href="https://www.rtve.es/directo/la-2/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La 2</a> y en <a href="https://www.rtve.es/radio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">RNE</a>, pro­gra­mas que emi­te la corpo­ra­ción pú­bli­ca RTVE, en co­la­bo­ra­ción con la <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/comisiones/comunicaciones-sociales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Co­mi­sión Epis­co­pal para las Comunicaciones Sociales</a>.</h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="150" height="150" src="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/cope.jpg" alt="" class="wp-image-398351"/></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Viernes, 11 de marzo</h3>



<p>&gt; 13.33 h.:&nbsp;<strong>«El Espejo» diocesano</strong></p>



<p>&gt; 22.30 h.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.cope.es/programas/la-linterna-de-la-iglesia" target="_blank">La Linterna de la Iglesia</a></strong>: presentado por Irene Pozo, el programa cuenta con entrevistas y reportajes de actualidad.&nbsp;<strong>Entrevista:</strong>&nbsp;<strong>Mons.Luis Argüello, secretario general de la CEE.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sábado,</strong>&nbsp;12 de marzo</h3>



<p>&gt; 14.05-14.28 h.:&nbsp;<strong><a href="https://www.cope.es/programas/el-espejo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espejo</a></strong>: presentado por Álvaro Real. Hoy Santoral. Reportaje Cristina Sánchez.&nbsp;<strong>Tema del día:</strong>&nbsp;<strong>toma de posesión en Solsona</strong>. Iglesia en Roma y el mundo. Firma Mario Alcudia.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Domingo,</strong>&nbsp;13 de marzo</h3>



<p>&gt; 8.30 a 09.00 h.:<strong>&nbsp;<a href="https://www.cope.es/programas/iglesia-noticia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Iglesia Noticia</a></strong>: informativo de actualidad religiosa con un resumen semanal de lo más destacado, con especial atención al Vaticano y a la Iglesia en España.<br><br>&gt; 09.00 h.:&nbsp;<strong>Santa Misa</strong>&nbsp;desde la&nbsp;<strong>capilla de la Inmaculada Concepción de Toledo</strong>.</p>



<p>&gt; 09.45 a 10.00 h.:&nbsp;<strong>Informativo diocesano</strong><em>:</em>&nbsp;la<strong>&nbsp;actualidad de la vida de cada diócesis</strong>. En las diócesis en las que no hay informativo diocesano, a esta hora se emite el programa&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.cope.es/menu/programas/a-grandes-trazos/inicio" target="_blank">A grandes trazos</a></strong>.</p>



<p>&gt; 14.05-14.28 h.:&nbsp;<strong><a href="https://www.cope.es/programas/el-espejo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espejo:</a></strong>&nbsp;presentado por Álvaro Real. Hoy Santoral. Reportaje Carlos González “Charly”. Ángelus. Iglesia y mundo.&nbsp;<strong>Tema del día</strong>:&nbsp;<strong>IV Centenario de la Canonización de San Francisco Javier, Santa Teresa de Jesús, San Felipe Neri y San Isidro, Labrador.&nbsp;</strong>&nbsp;Crónica desde el Nuevo Continente.</p>



<p><strong>Programación diaria</strong></p>



<p>&gt; 05.58, 14.58, 18.58 y a las 23.55 h.:<em><strong>&nbsp;</strong></em><strong>Línea editorial</strong>&nbsp;(Se emiten tres textos distintos -el de la tarde y la noche es el mismo- de dos minutos de duración).</p>



<p><em>&gt;</em>&nbsp;12.00 h.:<em><strong>&nbsp;</strong></em><strong>Ángelus.</strong></p>



<p>&gt; 13:35 h:&nbsp;<strong>Entrevistas de temática religiosa en &lt;Mediodía COPE</strong>&gt;.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="300" height="225" src="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/rne.jpg" alt="" class="wp-image-398352"/></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sábado,</strong>&nbsp;12 de marzo</h3>



<p>&gt; 05.00 h.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/frontera/" target="_blank">Frontera</a></strong>: Seguimos con la atención puesta en Ucrania. Este sábado Amparo Alonso, directora de Campañas de Cáritas Internationalis, nos habla de la intervención de Cáritas en Ucrania y países limítrofes y conoceremos la labor de Misiones Salesianas en la zona.&nbsp;</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Domingo,</strong>&nbsp;13 de marzo</h3>



<p>&gt; 08.10 h.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/buena-nueva/" target="_blank">Buena nuev</a></strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/buena-nueva/" target="_blank"><strong>a</strong>:</a>&nbsp;como todas las semanas, repasamos la<strong>&nbsp;actualidad de la Iglesia</strong>&nbsp;en España y en el mundo.</p>



<p>&gt; 04.57.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/alborada/" target="_blank">Alborada</a></strong>: de lunes a domingo en RNE.</p>



<p>&gt; 08.15.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/misa/" target="_blank">Misa en España</a></strong>: desde el Colegio de Nuestra Señora de las Escuelas Pías de Aluche. Motivación: Este año se conmemora el cuarto centenario de las Constituciones de la Orden de las Escuelas Pías (12 marzo 1622).</p>



<p>&gt; 22.30 h.:&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/alacarta/audios/horizonte/horizonte-luis-carlos-rilova-hurtado-03-01-21/5748728/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Horizonte</strong></a>: La Orden Benedictina, ayer y hoy, entrevista a sor María del Carmen Cerón García, monja del monasterio benedictino de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo de Madrid, con ocasión del 50 aniversario de dicho monasterio. La presentación está dedicada al significado de la ceniza como signo del comienzo de la Cuaresma (este año, el 2 de marzo). Comentario homilético final a cargo de Jesús Francisco Riaza.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="800" height="445" src="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/logo13TV-1.jpg" alt="" class="wp-image-398353" srcset="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/logo13TV-1.jpg 800w, https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/logo13TV-1-300x167.jpg 300w, https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/logo13TV-1-768x427.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Viernes, 11 de marzo</h3>



<p>&gt; 10.55 h.:&nbsp;<strong>Palabra de Vida</strong>: el sacerdote Jesús Higueras ofrece breves reflexiones al Evangelio del día.</p>



<p>&gt; 11.00 h.:<strong>&nbsp;Santa Misa desde la parroquia de La Concepción, en Madrid.</strong></p>



<p>&gt; 11.40 h.:&nbsp;<strong>Adoración Eucarística</strong>: tras la Santa Misa, se ofrecerán&nbsp;<strong>unos minutos de Adoración Eucarística desde la parroquia de la Concepción en Madrid.</strong></p>



<p>&gt; 12.00 h. :&nbsp;<strong>Ángelus</strong></p>



<p>&gt; 12.05 h.<strong>:&nbsp;<a href="https://www.cope.es/trecetv/programas/iglesia-al-dia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Iglesia al día</a></strong>:<strong>&nbsp;</strong>programa presentado por Álvaro de Juana que repasará cada mediodía la&nbsp;<strong>información relativa a la Iglesia</strong>&nbsp;con todo el detalle y al momento.</p>



<p>&gt; 21.30 h.:&nbsp;<strong>Mi gran familia</strong>: programa que&nbsp;se adentra en los hogares españoles, con Pedro del Castillo, para descubrir cómo afrontar los retos más inesperados de la vida en el seno de la institución familiar.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Sábado, 12 de marzo</h3>



<p>&gt; 08.00 h.:&nbsp;<strong><a href="https://www.cope.es/trecetv/programas/misioneros-por-el-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Misioneros por el Mundo</a></strong>:&nbsp;<strong>Argentina</strong>&nbsp;(Redifusión). Un equipo de TRECE se adentra en el día a día de los misioneros españoles en distintas partes del mundo. Junto a su labor evangelizadora, “Misioneros por el Mundo” descubre la cara más social de su trabajo. Proyectos educativos, sanitarios, a favor de la inclusión y centrados en la prevención de la violencia y la atención a las víctimas de la trata, la discriminación y la pobreza.</p>



<p>&gt; 08.25 h.:&nbsp;<strong><a href="https://www.cope.es/trecetv/programas/misioneros-por-el-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Misioneros por el Mundo</a></strong>:&nbsp;<strong>Mozambique</strong>&nbsp;(Redifusión)</p>



<p>&gt; 09.00 h.:&nbsp;<strong>II Congreso Iglesia y sociedad democrática-La nueva economía y el futuro del trabajo-</strong></p>



<p>&gt; 10.00 h.:&nbsp;<strong>II Congreso Iglesia y sociedad democrática-Jóvenes y futuro: tres miradas a una sociedad postmoderna-</strong><br><br>&gt; 10.55 h.:&nbsp;<strong>Palabra de Vida.</strong>&nbsp;El sacerdote Jesús Higueras ofrece breves reflexiones al Evangelio del día.<br><br>&gt; 11.00 h.:&nbsp;<strong>Santa Misa desde la Parroquia de La Concepción, en Madrid.</strong><br><br>&gt; 11.40 h.:&nbsp;<strong>Santo Rosario.</strong></p>



<p>&gt; 12.00 h.:<strong>&nbsp;Santa Misa de Toma de posesión de Mons.&nbsp;Francesc Conesa Ferrer, Obispo de Solsona.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading">Domingo, 13 de marzo</h3>



<p>&gt; 08.35 h.: &nbsp;II CONGRESO IGLESIA Y SOCIEDAD DEMOCRÁTICA -El modelo de la educación en la sociedad que viene.<br><br>&gt; 09.40 h.-<strong>&nbsp;</strong>II CONGRESO IGLESIA Y SOCIEDAD DEMOCRÁTICA -Los retos del mundo global.<br><br>&gt; 10.55 h.&nbsp;<strong>&nbsp;</strong>II CONGRESO IGLESIA Y SOCIEDAD DEMOCRÁTICA -Hacia dónde camina la política.<br><br>&gt; 11.55 h.&nbsp;<strong>Palabra de Vida.</strong>&nbsp;El sacerdote Jesús Higueras ofrece breves reflexiones al Evangelio del día.<br><br>&gt; 12.00 h.-<strong>&nbsp;Santa Misa&nbsp;desde Córdoba.</strong><br><br>&gt; 13.05 h.- –&nbsp;<strong>ECCLESIA:&nbsp;</strong>Programa dirigido por Álvaro de Juana e Irene Pozo que repasará los temas más relevantes de la semana con colaboradores y expertos, y llevará a los espectadores de la cadena a profundizar en la Iglesia, en la experiencia&nbsp;de la fe, y en la vivencia del mensaje de Cristo en la comunidad.&nbsp;Este domingo, volvemos a hablar de Ucrania, conectando con Gandía, donde hace días Cáritas trabaja 24 horas del día para acoger a los refugiados que llegan. También veremos el papel de la religión en la invasión de Ucrania, hablando con José Ramón Navarro, periodista del diario ABC. Hablaremos con&nbsp;Juan José Monfort, sacerdote y responsable de Cáritas Interparroquial de Gandía y con&nbsp;Chema Puente, coordinador del área de Exclusión social. También, esta semana hemos celebrado el Día Internacional de la Mujer y por ello, vamos a conocer a mujeres de bandera, algunas que&nbsp;han hecho historia y son católicas.&nbsp;&nbsp;En la&nbsp;mesa de actualidad, dirigida por Irene Pozo,&nbsp;hablaremos con&nbsp;nuestro corresponsal Javier Martínez-Brocal,&nbsp;que ha viajado a la frontera Ucrania-Polonia para cubrir las consecuencias de la invasión rusa. Nos hará una valoración del viaje de dos cardenales enviados por el Papa a Ucrania, del papel de la Santa Sede en el conflicto, de la llegada de refugiados, acogida por parte de Europa…).&nbsp;También se hará un&nbsp;balance de los 9 años de pontificado del Papa Francisco, los cambios más importantes que se llevaron a cabo, viajes, documentos, etc… todo ello con los periodistas Ricardo Morales, responsable de Religión de ‘El Debate’ y&nbsp;Sara de la Torre, redactora jefe de la ‘Revista ECCLESIA’. Finalmente,&nbsp;Ana Medina nos va&nbsp;a presentar el valor de las mujeres en las parroquias, en concreto,&nbsp;unas treinta mujeres que participan en los talleres de costura del Aula de Cultura de la Parroquia Nuestra Señora de Zarzaquemada (en Leganés)&nbsp;un ejemplo, de los muchos que hay, de las principales agentes de nuestras parroquias.&nbsp;<a href="https://www.cope.es/trecetv/programas/ecclesia" rel="noreferrer noopener" target="_blank">https://www.cope.es/trecetv/programas/ecclesia</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Programas diarios de lunes a jueves</strong></h3>



<p>&gt; 10.55 h.:&nbsp;<strong>Palabra de Vida:</strong>&nbsp;el sacerdote Jesús Higueras ofrece breves reflexiones al Evangelio del día.</p>



<p>&gt; 11.00 h.:<strong>&nbsp;Santa Misa</strong>&nbsp;desde la parroquia de La Concepción, en Madrid.</p>



<p>&gt; 11.40 h.:<strong>&nbsp;Adoración Eucarística</strong>: tras la Santa Misa, se ofrecerán unos minutos de Adoración Eucarística desde la parroquia de la Concepción en Madrid.</p>



<p>&gt; 12.00 h.:&nbsp;<strong>Ángelus.</strong></p>



<p>&gt; 12.05 h.:<strong>&nbsp;<a href="https://www.cope.es/trecetv/programas/iglesia-al-dia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Iglesia al día</a>:&nbsp;</strong>programa presentado por Álvaro de Juana que repasará cada mediodía la&nbsp;<strong>información relativa a la Iglesia</strong>&nbsp;con todo el detalle, y al momento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="300" height="197" src="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/tve2-300x197-1.jpg" alt="" class="wp-image-398354"/></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Domingo,</strong>&nbsp;13 de marzo</h3>



<p>&gt; 10.00 h.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/ultimas-preguntas/" target="_blank">Últimas preguntas</a></strong>: La&nbsp;<strong>Fundación Edelvives&nbsp;</strong>nos presenta el proyecto &nbsp;In&amp;Out&nbsp;dirigido a profesores, alumnos y familias y en el que incluyen propuestas pastorales dirigidas a cultivar el interior de cada persona, recursos para celebrar en grupo y acciones orientadas a la solidaridad y la misión. Conoceremos también el proyecto de Cáritas “Habitaciones solidarias”.<br><br>&gt;&nbsp;10.25 h.: En&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/testimonio/" target="_blank">Testimonio</a></strong>:&nbsp;<strong>El valor de la teología</strong>. Testimonio de Gabriel Richi, Decano de Teología de la Universidad de San Dámaso. La Facultad está de aniversario y cumple este año un cuarto de siglo.</p>



<p>&gt; 10.30 h.:&nbsp;<strong><a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/dia-del-senor/" target="_blank">El Día del Señor</a></strong>: desde la Iglesia de Santa Teresa de Jesús en Ávila.</p>



<p>&gt; 11.30 h.:&nbsp;<a rel="noreferrer noopener" href="http://www.rtve.es/television/pueblo-de-dios/" target="_blank"><strong>Pueblo de Dios</strong></a>&nbsp;<strong>El arte de CEFAN.&nbsp;</strong>Desde hace 20 años, el Centro de Formación de Agricultores de Noun, situado en la ciudad de&nbsp; Foumban, trabaja para que los jóvenes cameruneses aprendan el oficio y las técnicas de la agricultura y ganadería que se desarrolla hoy en día en el país africano. Una forma práctica de alcanzar un futuro laboral estable y autónomo.&nbsp;</p>



<p>11/03/2022</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/programacion-religiosa/">Programación religiosa del 11 al 17 de marzo</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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		<title>Materiales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cine]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 12:25:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Recursos]]></category>
		<category><![CDATA[CECS]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[conferencia episcopal]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia Católica]]></category>
		<category><![CDATA[infoética]]></category>
		<category><![CDATA[obispos]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>»&#160;Pequeña guía para usar la nuevas tecnología de Internet 7 peldaños para actuar en la web 2.0Dr. Javier Nó Sánchez, Catedrático de Tecnología de la Información de la UPSASecretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (2009) »&#160;50 preguntas y respuestas sobre infoética Según los últimos documentos de la Iglesia sobre las Comunicaciones [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>»&nbsp;<a href="https://conferenciaepiscopal.com.es/wp-content/uploads/2009/05/Jornadas_2009_MCSNuevasTecnologias.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pequeña guía para usar la nuevas tecnología de Internet</a></p>



<p>7 peldaños para actuar en la web 2.0<br>Dr. Javier Nó Sánchez, Catedrático de Tecnología de la Información de la UPSA<br>Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (2009)</p>



<p>»&nbsp;<a href="https://conferenciaepiscopal.com.es/wp-content/uploads/2011/03/85.118.245.124_mcs_materiales_50preguntas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">50 preguntas y respuestas sobre infoética</a></p>



<p>Según los últimos documentos de la Iglesia sobre las Comunicaciones Sociales<br>Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (2008)</p>



<p>»&nbsp;<a href="https://conferenciaepiscopal.com.es/wp-content/uploads/2011/03/85.118.245.124_mcs_materiales_10Consejos.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">10 consejos para usuarios de internet</a></p>



<p>Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (2006)</p>



<p>»&nbsp;<a href="http://85.118.245.124/mcs/materiales/GuiaPadres.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La televisión en familia</a></p>



<p>Guía para padres y educadores (Madrid, 2004)</p>



<p>»&nbsp;<a href="http://85.118.245.124/mcs/materiales/guia_usuarios.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guía de usuarios</a></p>



<p>»&nbsp;<a href="http://www.agenciasic.es/glosario/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Glosario de términos religiosos</a></p>
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		<title>Documentos de interés</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cine]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 12:17:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Documentos]]></category>
		<category><![CDATA[Otros documentos de interés]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales Ética en InternetCiudad del Vaticano, 22 de febrero de 2002, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol La Iglesia e internetCiudad del Vaticano, 22 de febrero de 2002, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol Ética en las comunicaciones socialesCiudad del Vaticano, 4 de junio de 2000, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/documentos-medios-comunicacion/">Documentos de interés</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales</strong></h2>



<p><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_20020228_ethics-internet_sp.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ética en Internet<br></a>Ciudad del Vaticano, 22 de febrero de 2002, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol</p>



<p><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_20020228_church-internet_sp.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La Iglesia e internet<br></a>Ciudad del Vaticano, 22 de febrero de 2002, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol</p>



<p><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_20000530_ethics-communications_sp.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ética en las comunicaciones sociales<br></a>Ciudad del Vaticano, 4 de junio de 2000, Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales – Jubileo de los Periodistas</p>



<p><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_22021997_ethics-in-ad_sp.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ética en la publicidad<br></a>Ciudad del Vaticano, 22 de febrero de 1997, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol.</p>



<p><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_22021992_aetatis_sp.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aetatis Novae<br></a>Instrucción Pastoral sobre las Comunicaciones Sociales en el Vigésimo Aniversario de Commnio et Progressio<a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_22021992_aetatis_sp.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><br></a>Ciudad del Vaticano, 22 de febrero de 1992, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong> Santo Padre</strong></h2>



<p><a href="http://w2.vatican.va/content/francesco/es/motu_proprio/documents/papa-francesco-motu-proprio_20150627_segreteria-comunicazione.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Institución de la Secretaría para la Comunicación<br></a>Carta Apostólica en forma de «Motu Proprio» del Sumo Pontífice Francisco, 27 de junio de 2015</p>



<p><a href="https://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_letters/2005/documents/hf_jp-ii_apl_20050124_il-rapido-sviluppo.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El rápido desarrollo<br></a>Carta Apostólica del Santo Padre Juan Pablo II a los responsables de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2005</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/documentos-medios-comunicacion/">Documentos de interés</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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		<item>
		<title>Mensaje de los Obispos de la CEMCS para la XLIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cine]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 08:37:27 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“Comunicar la familia aquí y ahora” Cada año, en el marco de la solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Es un día oportuno para reflexionar sobre el mundo de la comunicación a la luz de la Palabra de Dios, proclamada en la Eucaristía, y que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/mensaje-obispos-comunicaciones-sociales/">Mensaje de los Obispos de la CEMCS para la XLIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<div class="wp-block-stackable-subtitle stk-block-subtitle stk-block stk-w24p6o8" data-block-id="w24p6o8"><p class="stk-block-subtitle__text stk-subtitle"><strong>“Comunicar la familia aquí y ahora”</strong></p></div>



<p>Cada año, en el marco de la solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Es un día oportuno para reflexionar sobre el mundo de la comunicación a la luz de la Palabra de Dios, proclamada en la Eucaristía, y que sitúa a la Iglesia en la dinámica del anuncio de la Buena Noticia: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”. El Papa Francisco ha orientado la reflexión de la Iglesia para esta Jornada hacia la familia, que “es el primer lugar en donde aprendemos a comunicar”, al tiempo que señala que la vuelta “a este momento originario nos puede ayudar a comunicar de modo más auténtico y humano”.</p>



<p>Los obispos de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación sentimos y hacemos nuestra la urgencia del Santo Padre para poner a la familia en el centro de la reflexión de la Iglesia, también desde la perspectiva de la comunicación. El próximo Sínodo ordinario de la familia, que se celebrará en Roma el mes de octubre, supone para nosotros la oportunidad de comunicar la familia en su verdad profunda, la vocación de ser encuentro de personas vinculadas por el amor y llamadas a dar vida. En ella se aprende, se comparte, se ama.</p>



<p>Nuestra pertenencia a una familia natural, con los padres, el cónyuge, los hermanos o los hijos, no es exclusiva. Además de ésta, somos miembros de la gran familia humana, de la familia de los hijos de Dios, de la familia de los hermanos en Cristo. Cada una de ellas supone una oportunidad y un ambiente adecuado para realizar esa aspiración esencial de cada hombre que es alcanzar una vida humana, plena, feliz y lograda. Pero además de situarnos en el camino de la felicidad, la familia es también una exigencia y, por tanto, implica una responsabilidad que mueve a la Iglesia a actuar, en la dirección que señaló el Papa Francisco en su cuenta de twitter, “la Iglesia y la sociedad necesitan familias felices”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. No hay felicidad individual, egoísta, alejada del prójimo. La felicidad del hombre para ser completa ha de ser siempre compartida y el primer lugar en el que se comparte y se comunica es la propia familia.</p>



<p>Ser miembros de la gran familia humana es al mismo tiempo un don y una tarea, también desde la perspectiva de la comunicación. En sociedad se nos transmiten los conocimientos, las reflexiones, las opiniones, las ideas que configuran nuestro mundo interior. Gracias a esta familia humana se alcanza lo mejor de nuestra propia naturaleza compartida a través de cauces muy variados, entre los que no es el menor, el de los medios de comunicación. Reconocemos y valoramos ese don que trae consigo la humanidad y al mismo tiempo señalamos la responsabilidad que lleva aparejado. Nosotros también estamos llamados a enriquecer la vida de los demás, desde nuestra propia identidad, desde el amor y el respeto al prójimo, comunicando la verdad. Una verdad que debemos comunicar libre de las ataduras, que a veces generan lo que los expertos denominan “el ruido” de la comunicación: el rumor, la calumnia, la difamación o la incitación al odio. Es la responsabilidad que tenemos para favorecer la comunicación en la familia.</p>



<p>Hemos hablado también de nuestra pertenencia a la familia de los hijos de Dios. Millones de personas en este mundo somos hijos de Dios. Tomar conciencia de este don es un motivo de alegría. Como señala el Papa Francisco, “la experiencia del vínculo que nos «precede» hace que la familia sea también el contexto en el que se transmite esa forma fundamental de comunicación que es la oración. (…) La mayor parte de nosotros ha aprendido en la familia la dimensión religiosa de la comunicación, que en el cristianismo está impregnada de amor, el amor de Dios que se nos da”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. Ciertamente, una de las primeras comunicaciones que recibimos en nuestra familia natural fue la de la paternidad de Dios, la relación posible y necesaria con Él, nuestra pertenencia a un universo religioso que nos trasciende. Esta experiencia, que compartimos con las personas de otras religiones y tradiciones, nos obliga también a compartir con ellos la misión de comunicar su amor. El hombre, ser religioso y trascendente por naturaleza, está llamado a poner en común, a comunicar, que Dios es amor. Transmitir que Dios es amor es fuente de esperanza y motor de misericordia para el hombre y la mujer de nuestro tiempo. Esta es una aportación, un servicio muy necesario para todo tiempo y lugar, pero más aún para el tiempo que vivimos y la sociedad en que nos movemos.</p>



<p>Con los hermanos en Cristo, formamos también una familia, la Iglesia que, particularmente en España, mira en este tiempo a Teresa de Ávila, la gran comunicadora, de la que celebramos el Vº centenario de su nacimiento, y lo hacemos en medio del Año de la Vida Consagrada. Al recordar en este mensaje a santa Teresa de Jesús, es fácil recordar su pluma serena y certera, su entrega a la misión y al servicio de la Iglesia y su amor por la Verdad encarnada en Jesús. La vida consagrada, que sigue este ejemplo y el de tantos santos de la Iglesia, contribuye con su testimonio y su misión a la comunicación de la buena noticia del Evangelio. A esta misión queremos invitar también a todos los miembros del Pueblo de Dios. Recogiendo el testigo de santa Teresa, os pedimos que comuniquéis en el interior de la familia cristiana y en todo el mundo el amor de Dios que se nos ha revelado en su Hijo, Jesucristo.</p>



<p>Al mismo tiempo, con motivo de la próxima celebración de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, queremos renovar nuestro testimonio de agradecimiento a todos los profesionales de la comunicación que han dado su vida en el ejercicio de esta noble profesión. Pedimos que su servicio a la verdad y al bien tenga recompensa en la presencia de Dios. Y a todos los que continúan en el ejercicio del periodismo transmitirles nuestro afecto y el deseo de que su trabajo tenga el reconocimiento de la sociedad entera. En ello empeñamos nuestra oración al Señor Jesús, camino, verdad y vida.</p>



<p>Dejémonos inspirar, como nos pide el Santo Padre, por el ejemplo de la Virgen María, que en su visita a Isabel, su prima, nos muestra el modelo de una Iglesia en salida para anunciar el Evangelio y acompañar el camino de aquellos que nos necesitan.</p>



<p>+ Ginés Ramón&nbsp;García Beltrán, Obispo de&nbsp;Guadix y presidente de la CEMCS</p>



<p>+ Santiago&nbsp;García Aracil, Arzobispo de&nbsp;Mérida-Badajoz</p>



<p>+ Joan&nbsp;Píris Frígola,&nbsp;Obispo de&nbsp;Lleida</p>



<p>+ José Manuel&nbsp;Lorca Planes,&nbsp;Obispo de&nbsp;Cartagena</p>



<p>+ Salvador&nbsp;Giménez Valls,&nbsp;Obispo de&nbsp;Menorca</p>



<p>+ José Ignacio&nbsp;Munilla Aguirre,&nbsp;Obispo de&nbsp;San Sebastián<strong><br></strong></p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> @pontifex_es, 3 de octubre de 2014.</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Francisco, <em>“Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor”, </em>Mensaje para la XLIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Soiales.</p>
<p>La entrada <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es/mensaje-obispos-comunicaciones-sociales/">Mensaje de los Obispos de la CEMCS para la XLIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</a> se publicó primero en <a href="https://comunicaciones.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales</a>.</p>
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		<title>Mensaje de los obispos en la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</title>
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		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 08:22:11 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>“Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización” Presentación Unos días antes de su renuncia, nuestro querido Papa emérito Benedicto XVI hizo público, en la fiesta de S. Francisco de Sales, el 24 de enero, el tradicional mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará este [&#8230;]</p>
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<div class="wp-block-stackable-subtitle stk-block-subtitle stk-block stk-hx7q4cu" data-block-id="hx7q4cu"><p class="stk-block-subtitle__text stk-subtitle"><strong><em>“Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización”</em></strong></p></div>



<p><strong>Presentación</strong></p>



<p>Unos días antes de su renuncia, nuestro querido Papa emérito Benedicto XVI hizo público, en la fiesta de S. Francisco de Sales, el 24 de enero, el tradicional mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará este año el próximo 12 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor. Siguiendo la temática de Jornadas anteriores, el Papa se centra en esta ocasión en las redes sociales como ámbitos en los que se puede acceder a la verdad y a la fe y nos invita a mirarlas como lugares imprescindibles para desarrollar la evangelización.</p>



<p><strong>Mensaje del Papa: Portales de verdad y de fe</strong></p>



<p>Las redes sociales, como un espacio en el que la gente habita, es algo en lo que ha insistido últimamente la enseñanza de la Iglesia y el mensaje de este año sigue subrayando la importancia de este nuevo espacio, “<em>una plaza pública y abierta en la que las personas comparten ideas, informaciones, opiniones, y donde, además, nacen nuevas relaciones y formas de comunidad</em>”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. En esta plaza pública tiene lugar el diálogo y el debate respetuoso que busca la verdad, refuerza la unidad y promueve “<em>eficazmente la armonía de la familia humana</em>”. La plaza pública, a la que alude Benedicto XVI, necesita tener unos portales a través de los que se puede acceder a la verdad y a la fe, de la misma forma que existen portales para acceder a cualquier otro ámbito del interés humano. Su ausencia pondría de manifiesto la incapacidad de los creyentes para estar presentes en esta plaza pública de igual a igual y limitaría el acceso a la verdad, y en el fondo a su realización, a una multitud creciente de personas que en ella viven, disfrutan, se forman y se informan.</p>



<p>Para que esto no ocurra, por un lado “<em>las redes sociales deben afrontar el desafío de ser verdaderamente inclusivas: de este modo, se beneficiarán de la plena participación de los creyentes que desean compartir el Mensaje de Jesús y los valores de la dignidad humana que promueven sus enseñanzas</em>”. Al mismo tiempo, por otro lado, los cristianos deben trabajar para estar presentes en las redes sociales poniendo de manifiesto su autenticidad “<em>cuando comparten la fuente profunda de su esperanza y de su alegría: la fe en el Dios rico en misericordia</em>”.</p>



<p><strong>Nuevos espacios para la nueva evangelización</strong></p>



<p>Cuando el beato Juan Pablo II desarrollaba su idea sobre la necesidad de una nueva evangelización señalaba que ésta consistía en “<em>hacer que la verdad sobre Cristo y la verdad sobre el hombre penetren aún más profundamente en todos los estratos de la sociedad y la transformen</em>”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. En aquel tiempo no habían surgido todavía dos nuevas realidades en los que hoy se mueve la vida de cientos de millones de personas: el de internet y el de las redes sociales, que es ampliación del primero pero con unas características propias y muy definidas. Son ciertamente ámbitos nuevos en la vida de las personas pero son también lugares en los que se hace precisa una nueva evangelización, no ya porque los efectos de la primera hayan quedado diluidos por el paso del tiempo, sino porque ciertamente éste es hoy un nuevo escenario en el que se debe realizar una primera evangelización. En él se ha de hacer presente la verdad de Cristo y la verdad del hombre.</p>



<p>Esa primera evangelización del universo digital la llevan a cabo ya pioneros de la evangelización digital, cuyo espíritu es el mismo que animó la misión de san Francisco Javier en Japón, de san Galo en Suiza, del beato José de Anchieta en Brasil o de san Daniel Comboni en África. Igual que ellos, los que anuncian el Evangelio en la red, auténticos misioneros, se sienten urgidos por las palabras del Señor, “<em>id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación</em>” (Mc 16,15).</p>



<p>Es verdad que esta nueva evangelización, en su sentido más original, implica a toda la Iglesia, pero no es menor verdad que no implica de la misma manera a todos sus miembros. Son necesarias, al igual que en las evangelizaciones de los continentes, las capacidades y disposiciones que tuvieron aquellos misioneros y la vocación confirmada en la Iglesia, pero también se hace necesaria la capacidad técnica, tecnológica y de lenguaje para cumplir con éxito esa misión. En cualquier caso hay que estar presentes en esos portales, en esas misiones, en la plaza pública creada por las redes sociales; cada uno en su lugar, algunos como misioneros, otros como pastores, y todos con la oración, podemos colaborar en esa misión.</p>



<p><strong>Del mundo digital al encuentro personal</strong></p>



<p>La misión de la Iglesia, que prolonga la misma misión de Cristo, es la de anunciar y celebrar la salvación del hombre por medio de Jesucristo. En las redes sociales, esa misión tiene ya una presencia consolidada y creciente en el ámbito del anuncio del <em>kerygma</em> cristiano, de la predicación, de la catequesis y de la enseñanza de la doctrina. Numerosos laicos, religiosos, sacerdotes y obispos están presentes para anunciar el Evangelio por medio de blogs, podcasts, o vídeos, a través de <em>facebook</em>, <em>youtube</em>, <em>twitter</em> o cualquiera de las otras redes nacientes. Ahora bien, la misma estructura digital puede suponer una oportunidad y una limitación para la evangelización. Las ideas, los debates, las enseñanzas se suceden con velocidad en la red, mientras que la evangelización precisa de un encuentro personal con Cristo en la Iglesia que las redes no pueden suplir. Por eso, es necesario ser conscientes de que, tras el encuentro digital, es preciso el encuentro personal;&nbsp; y que el primero no encuentra pleno sentido ni cumple su misión sin el segundo.</p>



<p>Se hace necesario un esfuerzo de toda la Iglesia para ofrecer, a quienes se encontraron con ella mediante la red, una comunidad en la que madurar, completar y celebrar lo que se ha conocido digitalmente. En el fondo se trata de crear una red de personas de Iglesia, de comunidades, de grupos, y de espacios físicos en los que acoger a quienes han conocido por la red el Amor de Dios y quieren celebrarlo, dando el salto desde el mundo digital al encuentro personal.</p>



<p>No es esta misión para un solo día. Habrá que contemplarla con la serenidad y la profundidad que aporta la experiencia de la Iglesia. No se trata de grandes gestos, de solas palabras o desproporcionadas inversiones, sino del trabajo realista de cada uno, en su lugar, con sus capacidades y posibilidades. Los pequeños pasos de muchos, también en este ámbito, fructificarán en el futuro en una presencia de la Iglesia en la red para ayudar al hombre a hacerse más hombre, según el misterio total de la persona de Jesucristo.</p>



<p><strong>Agradecimiento a los comunicadores</strong></p>



<p>Al celebrar esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, también es necesario agradecer el trabajo de los comunicadores en todos los ámbitos. La situación social está provocando graves quebrantos y dramas, personales y colectivos, en su labor. Su importante misión de acercar al hombre a la verdad de lo que ocurre se ve limitada muchas veces por las consecuencias de una crisis económica que afecta notablemente a este sector.</p>



<p>Y, junto al agradecimiento, nuestra oración al Señor pidiendo que nos ayude a encontrar los caminos para salir de esta situación que repercute gravemente en el bien común, al que los comunicadores están llamados a servir. Que Él bendiga sus trabajos para que nos lleven a la verdad, belleza y bondad del hombre, reflejo de la Verdad, Belleza y Bondad de Dios.</p>



<p>Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social</p>



<p>12 de marzo de 2013</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Benedicto XVI. Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. 12 de mayo de 2013.</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Juan Pablo II. Discurso inaugural en la IV Conferencia del Episcopado Latinoamericano. Santo Domingo, octubre de 1992.</p>
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		<title>Mensaje de los obispos para las XLVI Jornada de las Comunicaciones Sociales</title>
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		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 08:06:42 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>“Silencio y Palabra: camino de evangelización” Comunicación al servicio de la Evangelización Mensaje de los Obispos de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS) Presentación El Papa Benedicto XVI ha hecho público su mensaje “Silencio y Palabra: camino de Evangelización” para la Jornada Mundial de las Comunicaciones,&#160; que este año alcanza su 46ª [&#8230;]</p>
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<p><strong>“Silencio y Palabra: camino de evangelización”</strong></p>



<p><strong><em>Comunicación al servicio de la Evangelización</em></strong></p>



<p>Mensaje de los Obispos de la Comisión Episcopal de</p>



<p>Medios de Comunicación Social (CEMCS)</p>



<p><em>Presentación</em></p>



<p>El Papa Benedicto XVI ha hecho público su mensaje “<em>Silencio y Palabra: camino de Evangelización” </em>para la Jornada Mundial de las Comunicaciones,&nbsp; que este año alcanza su 46ª edición desde que la estableciera su predecesor Pablo VI, en 1965 recogiendo el mandato del Decreto Conciliar Inter Mirifica “para mayor fortalecimiento del apostolado multiforme de la Iglesia sobre los medios de comunicación social” (IM, 18). El marco en el que se inscribe tradicionalmente esta Jornada Mundial es la Solemnidad de la Ascensión.</p>



<p><em>Mensaje del Papa: Palabra y silencio</em></p>



<p>El Santo Padre invita a la conveniente alternancia entre el silencio y la palabra para una comunicación que permita la comunión entre las personas. En el silencio se permite, por un lado, la escucha atenta de lo que el otro comunica y se expresa el respeto y el deseo de saber más de quien escucha. Al mismo tiempo, el silencio permite una reflexión y elaboración suficiente de los discursos y una articulación de las ideas para que puedan servir mejor a las personas con quienes uno se comunica. La palabra es el momento de la comunicación eficaz en sus diversas formas, escrita, hablada o transmitida por los diversos medios de comunicación.</p>



<p>Si como señala Benedicto XVI, en toda comunicación es importante la preparación por medio del silencio, lo es más todavía en la de quienes han hecho de la comunicación su modo de vida. Periodistas, profesores, comunicadores, sacerdotes, etc. necesitan del silencio, no sólo para preservar la calidad del mensaje que se disponen a transmitir, sino también para hacerse conscientes y responsables de una misión que consiste en acercar a oyentes y lectores la verdad conocida.</p>



<p><em>Misión de la comunicación y verdad</em></p>



<p>Esa responsabilidad aumenta si se tiene en cuenta que la comunicación humaniza al hombre, pues le hace destinatario del caudal de conocimiento y de verdad que se ha ido acumulando en la historia o que se sigue elaborando hoy mismo en otros lugares distantes. Como señaló Juan Pablo II, la comunicación debe “atestiguar la verdad sobre la vida, sobre la dignidad humana, sobre el verdadero sentido de nuestra libertad y mutua interdependencia” (<em>Mensaje para la XXXIII Jornada mundial de las comunicaciones sociales&nbsp;</em>de 1999, n. 2).</p>



<p><em>Comunicar la verdad e incomunicar la mentira</em></p>



<p>Comunicar es esencialmente comunicar la verdad, salir al paso de las preguntas, dudas e inquietudes del hombre y ponerle en relación con aquello que necesita conocer. Como señala Benedicto XVI, “el hombre no puede quedar satisfecho con un sencillo y tolerante intercambio de opiniones escépticas y de experiencias de vida: todos buscamos la verdad y compartimos este profundo anhelo” (<em>Mensaje para la XLVI Jornada mundial de las comunicaciones sociales</em> de 2012). En la medida en que esa comunicación se realiza, el hombre queda humanizado. Todo contacto con la verdad sobre cualquier realidad da a conocer al hombre su lugar en la sociedad y su misión en la misma. Es precisamente la humanización de la sociedad uno de los fines de la comunicación y al mismo tiempo uno de los parámetros con los que se puede medir la calidad de la comunicación. Una sociedad conocedora de la verdad es una sociedad más libre, más justa y más humana.</p>



<p>En el otro extremo, la mentira, la transmisión del error, la duda, no producen comunicación sino más bien incomunicación y, con ella, deshumanización. Quienes transmiten la mentira, por dejadez, falta de rigor o de honestidad, traicionan la misión que les ha sido confiada de servir de puente de unión entre la verdad y los hombres de nuestro tiempo y provocan la deshumanización de la sociedad. Lo mismo ocurre cuando la comunicación busca sembrar la discordia, la insidia o la maledicencia. Entonces esa comunicación pierde su dignidad y contradice su dimensión humanizadora. Se puede decir que “la comunicación debe ser siempre veraz, puesto que la verdad es esencial a la libertad individual y a la comunión auténtica entre las personas” (<em>Ética en las Comunicaciones sociales, n. 20. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales</em>), y, por extensión, que el límite de la libertad de expresión es la mentira, la insidia o la asechanza.</p>



<p><em>Comunicar camino hacia Dios</em></p>



<p>Cuando se produce la comunicación, es decir cuando se transmite la verdad, la belleza o la bondad de la vida ordinaria se está mostrando al hombre el camino para ser auténticamente hombre y en última instancia, se dispone el corazón del ser humano al conocimiento de la Verdad, la Bondad y la Belleza que es Dios.</p>



<p>Por eso, la comunicación tiene su máxima expresión y cumple del mejor modo su dimensión humanizadora, en el anuncio de Jesucristo, camino, verdad y vida. En este plano más elevado de la comunicación se puede afirmar que la comunicación contribuye definitivamente a la evangelización.</p>



<p>Fue el Señor quien envió a los discípulos a proclamar la buena noticia del Evangelio: el mismo Cristo, hecho hombre, salvador del mundo. Las palabras del Resucitado, momentos antes de su ascensión al Cielo, “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc 15, 15), suponen para todos los cristianos una misión ineludible, a la que habrá que incorporar todos los medios disponibles, desde los medios clásicos como la prensa, la radio o la televisión, a los nuevos ámbitos de comunicación originados a partir de internet y de las redes sociales.</p>



<p><em>Felicitación y aliento a los periodistas</em></p>



<p>En este contexto, queremos también felicitar a todos los comunicadores y profesionales de los diversos medios que han hecho de la verdad su trabajo habitual y agradecer el servicio que prestan a sus conciudadanos. De su compromiso personal y profesional depende en buena medida el progreso de una sociedad que necesita de la verdad para poder servir mejor a todos sus miembros.</p>



<p>A Aquél que es la Verdad, nuestro Señor Jesucristo, encomendamos esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Social pidiendo que nos sirva para reconocer y estimular el cumplimiento de esta misión, a la vez que invocamos de corazón su ayuda y bendición para todos los profesionales de la comunicación.</p>
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		<title>«Escuchar con los oídos del corazón»</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Mar 2022 11:27:50 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCOPARA LA 56 JORNADA MUNDIALDE LAS COMUNICACIONES SOCIALES Queridos hermanos y hermanas: El año pasado reflexionamos sobre la necesidad de “ir y ver” para descubrir la realidad y poder contarla a partir de la experiencia de los acontecimientos y del encuentro con las personas. Siguiendo en esta línea, deseo ahora centrar [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong><em>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br>PARA LA 56 JORNADA MUNDIAL<br>DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES</em></strong></p>



<p></p>



<p><em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>



<p>El año pasado reflexionamos sobre la necesidad de “ir y ver” para descubrir la realidad y poder contarla a partir de la experiencia de los acontecimientos y del encuentro con las personas. Siguiendo en esta línea, deseo ahora centrar la atención sobre otro verbo, “escuchar”, decisivo en la gramática de la comunicación y condición para un diálogo auténtico.</p>



<p>En efecto, estamos perdiendo la capacidad de escuchar a quien tenemos delante, sea en la trama normal de las relaciones cotidianas, sea en los debates sobre los temas más importantes de la vida civil. Al mismo tiempo, la escucha está experimentando un nuevo e importante desarrollo en el campo comunicativo e informativo, a través de las diversas ofertas de&nbsp;<em>podcast</em>&nbsp;y&nbsp;<em>chat</em>&nbsp;<em>audio</em>, lo que confirma que escuchar sigue siendo esencial para la comunicación humana.</p>



<p>A un ilustre médico, acostumbrado a curar las heridas del alma, le preguntaron cuál era la mayor necesidad de los seres humanos. Respondió: “El deseo ilimitado de ser escuchados”. Es un deseo que a menudo permanece escondido, pero que interpela a todos los que están llamados a ser educadores o formadores, o que desempeñen un papel de comunicador: los padres y los profesores, los pastores y los agentes de pastoral, los trabajadores de la información y cuantos prestan un servicio social o político.</p>



<p><em>Escuchar con los oídos del corazón</em></p>



<p>En las páginas bíblicas aprendemos que la escucha no sólo posee el significado de una percepción acústica, sino que está esencialmente ligada a la relación dialógica entre Dios y la humanidad. «<em>Shema’ Israel &#8211;&nbsp;</em>Escucha, Israel» (<em>Dt</em>&nbsp;6,4), el íncipit del primer mandamiento de la Torah se propone continuamente en la Biblia, hasta tal punto que san Pablo afirma que «la fe proviene de la escucha» (<em>Rm</em>&nbsp;10,17). Efectivamente, la iniciativa es de Dios que nos habla, y nosotros respondemos escuchándolo; pero también esta escucha, en el fondo, proviene de su gracia, como sucede al recién nacido que responde a la mirada y a la voz de la mamá y del papá. De los cinco sentidos, parece que el privilegiado por Dios es precisamente el oído, quizá porque es menos invasivo, más discreto que la vista, y por tanto deja al ser humano más libre.</p>



<p>La escucha corresponde al estilo humilde de Dios. Es aquella acción que permite a Dios revelarse como Aquel que, hablando, crea al hombre a su imagen, y, escuchando, lo reconoce como su interlocutor. Dios ama al hombre: por eso le dirige la Palabra, por eso “inclina el oído” para escucharlo.</p>



<p>El hombre, por el contrario, tiende a huir de la relación, a volver la espalda y “cerrar los oídos” para no tener que escuchar. El negarse a escuchar termina a menudo por convertirse en agresividad hacia el otro, como les sucedió a los oyentes del diácono Esteban, quienes, tapándose los oídos, se lanzaron todos juntos contra él (cf.&nbsp;<em>Hch</em>&nbsp;7,57).</p>



<p>Así, por una parte está Dios, que siempre se revela comunicándose gratuitamente; y por la otra, el hombre, a quien se le pide que se ponga a la escucha. El Señor llama explícitamente al hombre a una alianza de amor, para que pueda llegar a ser plenamente lo que es: imagen y semejanza de Dios en su capacidad de escuchar, de acoger, de dar espacio al otro. La escucha, en el fondo, es una dimensión del amor.</p>



<p>Por eso Jesús pide a sus discípulos que verifiquen la calidad de su escucha: «Presten atención a&nbsp;<em>la forma</em>&nbsp;en que escuchan» (<em>Lc</em>&nbsp;8,18); los exhorta de ese modo después de haberles contado la parábola del sembrador, dejando entender que no basta escuchar, sino que hay que hacerlo bien. Sólo da frutos de vida y de salvación quien acoge la Palabra con el corazón “bien dispuesto y bueno” y la custodia fielmente (cf.&nbsp;<em>Lc</em>&nbsp;8,15). Sólo prestando atención&nbsp;<em>a quién</em>&nbsp;escuchamos,&nbsp;<em>qué</em>&nbsp;escuchamos y&nbsp;<em>cómo</em>&nbsp;escuchamos podemos crecer en el arte de comunicar, cuyo centro no es una teoría o una técnica, sino la «capacidad del corazón que hace posible la proximidad» (Exhort. ap.&nbsp;<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_acompa%C3%B1amiento_personal_de_los_procesos_de_crecimiento">Evangelii gaudium</a></em>, 171).</p>



<p>Todos tenemos oídos, pero muchas veces incluso quien tiene un oído perfecto no consigue escuchar a los demás. Existe realmente una sordera interior peor que la sordera física. La escucha, en efecto, no tiene que ver solamente con el sentido del oído, sino con toda la persona. La verdadera sede de la escucha es el corazón. El rey Salomón, a pesar de ser muy joven, demostró sabiduría porque pidió al Señor que le concediera «un corazón capaz de escuchar» (&nbsp;<em>1 Re</em>&nbsp;3,9). Y san Agustín invitaba a escuchar con el corazón (&nbsp;<em>corde audire</em>), a acoger las palabras no exteriormente en los oídos, sino espiritualmente en el corazón: «No tengan el corazón en los oídos, sino los oídos en el corazón»&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn1">[1]</a>.&nbsp;Y san Francisco de Asís exhortaba a sus hermanos a «inclinar el oído del corazón»&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn2">[2]</a>.</p>



<p>La primera escucha que hay que redescubrir cuando se busca una comunicación verdadera es la escucha de sí mismo, de las propias exigencias más verdaderas, aquellas que están inscritas en lo íntimo de toda persona. Y no podemos sino escuchar lo que nos hace únicos en la creación: el deseo de estar en relación con los otros y con el Otro. No estamos hechos para vivir como átomos, sino juntos.</p>



<p><em>La escucha como condición de la buena comunicación</em></p>



<p>Existe un uso del oído que no es verdadera escucha, sino lo contrario: el escuchar a escondidas. De hecho, una tentación siempre presente y que hoy, en el tiempo de las redes sociales, parece haberse agudizado, es la de escuchar a escondidas y espiar, instrumentalizando a los demás para nuestro interés. Por el contrario, lo que hace la comunicación buena y plenamente humana es precisamente la escucha de quien tenemos delante, cara a cara, la escucha del otro a quien nos acercamos con apertura leal, confiada y honesta.</p>



<p>Lamentablemente, la falta de escucha, que experimentamos muchas veces en la vida cotidiana, es evidente también en la vida pública, en la que, a menudo, en lugar de oír al otro, lo que nos gusta es escucharnos a nosotros mismos. Esto es síntoma de que, más que la verdad y el bien, se busca el consenso; más que a la escucha, se está atento a la audiencia. La buena comunicación, en cambio, no trata de impresionar al público con un comentario ingenioso dirigido a ridiculizar al interlocutor, sino que presta atención a las razones del otro y trata de hacer que se comprenda la complejidad de la realidad. Es triste cuando, también en la Iglesia, se forman bandos ideológicos, la escucha desaparece y su lugar lo ocupan contraposiciones estériles.</p>



<p>En realidad, en muchos de nuestros diálogos no nos comunicamos en absoluto. Estamos simplemente esperando que el otro termine de hablar para imponer nuestro punto de vista. En estas situaciones, como señala el filósofo Abraham Kaplan&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn3">[3]</a>,&nbsp;el diálogo es un “duálogo”, un monólogo a dos voces. En la verdadera comunicación, en cambio, tanto el&nbsp;<em>tú</em>&nbsp;como el&nbsp;<em>yo</em>&nbsp;están “en salida”, tienden el uno hacia el otro.</p>



<p>Escuchar es, por tanto, el primer e indispensable ingrediente del diálogo y de la buena comunicación. No se comunica si antes no se ha escuchado, y no se hace buen periodismo sin la capacidad de escuchar. Para ofrecer una información sólida, equilibrada y completa es necesario haber escuchado durante largo tiempo. Para contar un evento o describir una realidad en un reportaje es esencial haber sabido escuchar, dispuestos también a cambiar de idea, a modificar las propias hipótesis de partida.</p>



<p>En efecto, solamente si se sale del monólogo se puede llegar a esa concordancia de voces que es garantía de una verdadera comunicación. Escuchar diversas fuentes, “no conformarnos con lo primero que encontramos” —como enseñan los profesionales expertos— asegura fiabilidad y seriedad a las informaciones que transmitimos. Escuchar más voces, escucharse mutuamente, también en la Iglesia, entre hermanos y hermanas, nos permite ejercitar el arte del discernimiento, que aparece siempre como la capacidad de orientarse en medio de una sinfonía de voces.</p>



<p>Pero, ¿por qué afrontar el esfuerzo que requiere la escucha? Un gran diplomático de la Santa Sede, el cardenal Agostino Casaroli, hablaba del “martirio de la paciencia”, necesario para escuchar y hacerse escuchar en las negociaciones con los interlocutores más difíciles, con el fin de obtener el mayor bien posible en condiciones de limitación de la libertad. Pero también en situaciones menos difíciles, la escucha requiere siempre la virtud de la paciencia, junto con la capacidad de dejarse sorprender por la verdad — aunque sea tan sólo un fragmento de la verdad— de la persona que estamos escuchando. Sólo el asombro permite el conocimiento. Me refiero a la curiosidad infinita del niño que mira el mundo que lo rodea con los ojos muy abiertos. Escuchar con esta disposición de ánimo —el asombro del niño con la consciencia de un adulto— es un enriquecimiento, porque siempre habrá alguna cosa, aunque sea mínima, que puedo aprender del otro y aplicar a mi vida.</p>



<p>La capacidad de escuchar a la sociedad es sumamente preciosa en este tiempo herido por la larga pandemia. Mucha desconfianza acumulada precedentemente hacia la “información oficial” ha causado una “infodemia”, dentro de la cual es cada vez más difícil hacer creíble y transparente el mundo de la información. Es preciso disponer el oído y escuchar en profundidad, especialmente el malestar social acrecentado por la disminución o el cese de muchas actividades económicas.</p>



<p>También la realidad de las migraciones forzadas es un problema complejo, y nadie tiene la receta lista para resolverlo. Repito que, para vencer los prejuicios sobre los migrantes y ablandar la dureza de nuestros corazones, sería necesario tratar de escuchar sus historias, dar un nombre y una historia a cada uno de ellos. Muchos buenos periodistas ya lo hacen. Y muchos otros lo harían si pudieran. ¡Alentémoslos! ¡Escuchemos estas historias! Después, cada uno será libre de sostener las políticas migratorias que considere más adecuadas para su país. Pero, en cualquier caso, ante nuestros ojos ya no tendremos números o invasores peligrosos, sino rostros e historias de personas concretas, miradas, esperanzas, sufrimientos de hombres y mujeres que hay que escuchar.</p>



<p><em>Escucharse en la Iglesia</em></p>



<p>También en la Iglesia hay mucha necesidad de escuchar y de escucharnos. Es el don más precioso y generativo que podemos ofrecernos los unos a los otros. Nosotros los cristianos olvidamos que el servicio de la escucha nos ha sido confiado por Aquel que es el oyente por excelencia, a cuya obra estamos llamados a participar. «Debemos escuchar con los oídos de Dios para poder hablar con la palabra de Dios»&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn4">[4]</a>.&nbsp;El teólogo protestante Dietrich Bonhoeffer nos recuerda de este modo que el primer servicio que se debe prestar a los demás en la comunión consiste en escucharlos. Quien no sabe escuchar al hermano, pronto será incapaz de escuchar a Dios&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn5">[5]</a>.</p>



<p>En la acción pastoral, la obra más importante es “el apostolado del oído”. Escuchar antes de hablar, como exhorta el apóstol Santiago: «Cada uno debe estar pronto a escuchar, pero ser lento para hablar» (1,19). Dar gratuitamente un poco del propio tiempo para escuchar a las personas es el primer gesto de caridad.</p>



<p>Hace poco ha comenzado un proceso sinodal. Oremos para que sea una gran ocasión de escucha recíproca. La comunión no es el resultado de estrategias y programas, sino que se edifica en la escucha recíproca entre hermanos y hermanas. Como en un coro, la unidad no requiere uniformidad, monotonía, sino pluralidad y variedad de voces, polifonía. Al mismo tiempo, cada voz del coro canta escuchando las otras voces y en relación a la armonía del conjunto. Esta armonía ha sido ideada por el compositor, pero su realización depende de la sinfonía de todas y cada una de las voces.</p>



<p>Conscientes de participar en una comunión que nos precede y nos incluye, podemos redescubrir una Iglesia sinfónica, en la que cada uno puede cantar con su propia voz acogiendo las de los demás como un don, para manifestar la armonía del conjunto que el Espíritu Santo compone.</p>



<p><em>Roma, San Juan de Letrán, 24 de enero de 2022, Memoria de san Francisco de Sales.</em></p>



<p><strong>Francisco</strong></p>



<p>___________________________</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref1">[1]</a>&nbsp;«Nolite habere cor in auribus, sed aures in corde» (&nbsp;<em>Sermo</em>&nbsp;380, 1:&nbsp;<em>Nuova Biblioteca Agostiniana</em>&nbsp;34, 568).</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref2">[2]</a>&nbsp;&nbsp;<em>Carta a toda la Orden</em>:&nbsp;<em>Fuentes Franciscanas,&nbsp;</em>216.</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref3">[3]</a>&nbsp;Cf.&nbsp;<em>The life of dialogue,&nbsp;</em>en J. D. Roslansky&nbsp;ed.,&nbsp;<em>Communication. A discussion at the Nobel Conference</em>, North-Holland Publishing Company – Amsterdam 1969, 89-108.</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref4">[4]</a>&nbsp;D. Bonhoeffer,&nbsp;<em>Vida en comunidad</em>, Sígueme, Salamanca 2003, 92.</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref5">[5]</a>&nbsp;Cf.&nbsp;<em>ibíd.</em>, 90-91.</p>
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		<title>«Ven y lo verás». Comunicar encontrando a las personas donde están y como son</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Mar 2022 11:24:02 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCOPARA LA 55 JORNADA MUNDIALDE LAS COMUNICACIONES SOCIALES Queridos hermanos y hermanas: La invitación a “ir y ver” que acompaña los primeros y emocionantes encuentros de Jesús con los discípulos, es también el método de toda comunicación humana auténtica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia [&#8230;]</p>
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<p><strong><em>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br>PARA LA 55 JORNADA MUNDIAL<br>DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES</em></strong></p>



<p><em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>



<p>La invitación a “ir y ver” que acompaña los primeros y emocionantes encuentros de Jesús con los discípulos, es también el método de toda comunicación humana auténtica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia (cf.&nbsp;<em><a href="http://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20200124_messaggio-comunicazioni-sociali.html">Mensaje para la 54.ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales</a></em>, 24 enero 2020) es necesario salir de la cómoda presunción del “como es ya sabido” y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprenderá en cualquier aspecto. «Abre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean», aconsejaba el beato Manuel Lozano Garrido&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn1">[1]</a>&nbsp;a sus compañeros periodistas. Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este año a la llamada a “ir y ver”, como sugerencia para toda expresión comunicativa que quiera ser límpida y honesta: en la redacción de un periódico como en el mundo de la web, en la predicación ordinaria de la Iglesia como en la comunicación política o social. “Ven y lo verás” es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del río Jordán y del lago de Galilea.</p>



<p><em>Desgastar las suelas de los zapatos</em></p>



<p>Pensemos en el gran tema de la información. Opiniones atentas se lamentan desde hace tiempo del riesgo de un aplanamiento en los “periódicos fotocopia” o en los noticieros de radio y televisión y páginas web que son sustancialmente iguales, donde el género de la investigación y del reportaje pierden espacio y calidad en beneficio de una información preconfeccionada, “de palacio”, autorreferencial, que es cada vez menos capaz de interceptar la verdad de las cosas y la vida concreta de las personas, y ya no sabe recoger ni los fenómenos sociales más graves ni las energías positivas que emanan de las bases de la sociedad. La crisis del sector editorial puede llevar a una información construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin “desgastar las suelas de los zapatos”, sin encontrar a las personas para buscar historias o verificar&nbsp;<em>de visu</em>&nbsp;ciertas situaciones. Si no nos abrimos al encuentro, permaneceremos como espectadores externos, a pesar de las innovaciones tecnológicas que tienen la capacidad de ponernos frente a una realidad aumentada en la que nos parece estar inmersos. Cada instrumento es útil y valioso sólo si nos empuja a ir y a ver la realidad que de otra manera no sabríamos, si pone en red conocimientos que de otro modo no circularían, si permite encuentros que de otra forma no se producirían.</p>



<p><em>Esos detalles de crónica en el Evangelio</em></p>



<p>A los primeros discípulos que quieren conocerlo, después del bautismo en el río Jordán, Jesús les responde: «Vengan y lo verán» (<em>Jn</em>&nbsp;1,39), invitándolos a vivir su relación con Él. Más de medio siglo después, cuando Juan, muy anciano, escribe su Evangelio, recuerda algunos detalles “de crónica” que revelan su presencia en el lugar y el impacto que aquella experiencia tuvo en su vida: «Era como la hora décima», anota, es decir, las cuatro de la tarde (cf. v. 39). El día después —relata de nuevo Juan— Felipe comunica a Natanael el encuentro con el Mesías. Su amigo es escéptico: «¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?». Felipe no trata de convencerlo con razonamientos: «Ven y lo verás», le dice (cf. vv. 45-46). Natanael va y ve, y desde aquel momento su vida cambia. La fe cristiana inicia así. Y se comunica así: como un conocimiento directo, nacido de la experiencia, no de oídas. «Ya no creemos por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído», dice la gente a la Samaritana, después de que Jesús se detuvo en su pueblo (cf.<em>&nbsp;Jn</em>&nbsp;4,39-42). El “ven y lo verás” es el método más sencillo para conocer una realidad. Es la verificación más honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir que aquel que tengo de frente me hable, dejar que su testimonio me alcance.</p>



<p><em>Gracias a la valentía de tantos periodistas</em></p>



<p>También el periodismo, como relato de la realidad, requiere la capacidad de ir allá donde nadie va: un movimiento y un deseo de ver. Una curiosidad, una apertura, una pasión. Gracias a la valentía y al compromiso de tantos profesionales —periodistas, camarógrafos, montadores, directores que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos— hoy conocemos, por ejemplo, las difíciles condiciones de las minorías perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias contra los pobres y contra la creación que se han denunciado; las muchas guerras olvidadas que se han contado. Sería una pérdida no sólo para la información, sino para toda la sociedad y para la democracia si estas voces desaparecieran: un empobrecimiento para nuestra humanidad.</p>



<p>Numerosas realidades del planeta, más aún en este tiempo de pandemia, dirigen al mundo de la comunicación la invitación a “ir y ver”. Existe el riesgo de contar la pandemia, y cada crisis, sólo desde los ojos del mundo más rico, de tener una “doble contabilidad”. Pensemos en la cuestión de las vacunas, como en los cuidados médicos en general, en el riesgo de exclusión de las poblaciones más indigentes. ¿Quién nos hablará de la espera de curación en los pueblos más pobres de Asia, de América Latina y de África? Así, las diferencias sociales y económicas a nivel planetario corren el riesgo de marcar el orden de la distribución de las vacunas contra el COVID. Con los pobres siempre como los últimos y el derecho a la salud para todos, afirmado como un principio, vaciado de su valor real. Pero también en el mundo de los más afortunados el drama social de las familias que han caído rápidamente en la pobreza queda en gran parte escondido: hieren y no son noticia las personas que, venciendo a la vergüenza, hacen cola delante de los centros de Cáritas para recibir un paquete de alimentos.</p>



<p><em>Oportunidades e insidias en la web</em></p>



<p>La red, con sus innumerables expresiones sociales, puede multiplicar la capacidad de contar y de compartir: tantos ojos más abiertos sobre el mundo, un flujo continuo de imágenes y testimonios. La tecnología digital nos da la posibilidad de una información de primera mano y oportuna, a veces muy útil: pensemos en ciertas emergencias con ocasión de las cuales las primeras noticias y también las primeras comunicaciones de servicio a las poblaciones viajan precisamente en la web. Es un instrumento formidable, que nos responsabiliza a todos como usuarios y como consumidores. Potencialmente todos podemos convertirnos en testigos de eventos que de otra forma los medios tradicionales pasarían por alto, dar nuestra contribución civil, hacer que emerjan más historias, también positivas. Gracias a la red tenemos la posibilidad de relatar lo que vemos, lo que sucede frente a nuestros ojos, de compartir testimonios.</p>



<p>Pero ya se han vuelto evidentes para todos también los riesgos de una comunicación social carente de controles. Hemos descubierto, ya desde hace tiempo, cómo las noticias y las imágenes son fáciles de manipular, por miles de motivos, a veces sólo por un banal narcisismo. Esta conciencia crítica empuja no a demonizar el instrumento, sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la responsabilidad más maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben los contenidos. Todos somos responsables de la comunicación que hacemos, de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas, desenmascarándolas. Todos estamos llamados a ser testigos de la verdad: a ir, ver y compartir.</p>



<p><em>Nada reemplaza el hecho de ver en persona</em></p>



<p>En la comunicación, nada puede sustituir completamente el hecho de ver en persona. Algunas cosas se pueden aprender sólo con la experiencia. No se comunica, de hecho, solamente con las palabras, sino con los ojos, con el tono de la voz, con los gestos. La fuerte atracción que ejercía Jesús en quienes lo encontraban dependía de la verdad de su predicación, pero la eficacia de lo que decía era inseparable de su mirada, de sus actitudes y también de sus silencios. Los discípulos no escuchaban sólo sus palabras, lo miraban hablar. De hecho, en Él —el&nbsp;<em>Logos</em>&nbsp;encarnado— la Palabra se hizo Rostro, el Dios invisible se dejó ver, oír y tocar, como escribe el propio Juan (cf.&nbsp;<em>1 Jn</em>&nbsp;1,1-3). La palabra es eficaz solamente si se “ve”, sólo si te involucra en una experiencia, en un diálogo. Por este motivo el “ven y lo verás” era y es esencial.</p>



<p>Pensemos en cuánta elocuencia vacía abunda también en nuestro tiempo, en cualquier ámbito de la vida pública, tanto en el comercio como en la política. «Sabe hablar sin cesar y no decir nada. Sus razones son dos granos de trigo en dos fanegas de paja. Se debe buscar todo el día para encontrarlos y cuando se encuentran, no valen la pena de la búsqueda»&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn2">[2]</a>.&nbsp;Las palabras mordaces del dramaturgo inglés también valen para nuestros comunicadores cristianos. La buena nueva del Evangelio se difundió en el mundo gracias a los encuentros de persona a persona, de corazón a corazón. Hombres y mujeres que aceptaron la misma invitación: “Ven y lo verás”, y quedaron impresionados por el “plus” de humanidad que se transparentaba en su mirada, en la palabra y en los gestos de personas que daban testimonio de Jesucristo. Todos los instrumentos son importantes y aquel gran comunicador que se llamaba Pablo de Tarso hubiera utilizado el correo electrónico y los mensajes de las redes sociales; pero fue su fe, su esperanza y su caridad lo que impresionó a los contemporáneos que lo escucharon predicar y tuvieron la fortuna de pasar tiempo con él, de verlo durante una asamblea o en una charla individual. Verificaban, viéndolo en acción en los lugares en los que se encontraba, lo verdadero y fructuoso que era para la vida el anuncio de salvación del que era portador por la gracia de Dios. Y también allá donde este colaborador de Dios no podía ser encontrado en persona, su modo de vivir en Cristo fue atestiguado por los discípulos que enviaba (cf.&nbsp;<em>1 Co</em>&nbsp;4,17).</p>



<p>«En nuestras manos hay libros, en nuestros ojos hechos», afirmaba san Agustín&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn3">[3]</a>&nbsp;exhortando a encontrar en la realidad el cumplimiento de las profecías presentes en las Sagradas Escrituras. Así, el Evangelio se repite hoy cada vez que recibimos el testimonio límpido de personas cuya vida ha cambiado por el encuentro con Jesús. Desde hace más de dos mil años es una cadena de encuentros la que comunica la fascinación de la aventura cristiana. El desafío que nos espera es, por lo tanto, el de comunicar encontrando a las personas donde están y como son.</p>



<p><em>Señor, enséñanos a salir de nosotros mismos,<br>y a encaminarnos hacia la búsqueda de la verdad.</em></p>



<p><em>Enséñanos a ir y ver,<br>enséñanos a escuchar,<br>a no cultivar prejuicios,<br>a no sacar conclusiones apresuradas.</em></p>



<p><em>Enséñanos a ir allá donde nadie quiere ir,<br>a tomarnos el tiempo para entender,<br>a prestar atención a lo esencial,<br>a no dejarnos distraer por lo superfluo,<br>a distinguir la apariencia engañosa de la verdad.</em></p>



<p><em>Danos la gracia de reconocer tus moradas en el mundo<br>y la honestidad de contar lo que hemos visto.</em></p>



<p><em>Roma, San Juan de Letrán, 23 de enero de 2021, Vigilia de la Memoria de San Francisco de Sales.</em></p>



<p><strong>Francisco</strong></p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref1">[1]</a>&nbsp; Periodista español, que nació en 1920 y falleció en 1971; fue beatificado en 2010.</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref2">[2]</a>&nbsp;W. Shakespeare,&nbsp;<em>El Mercader de Venecia</em>, Acto I, Escena I.</p>



<p><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref3">[3]</a>&nbsp;&nbsp;<em>Sermón</em>&nbsp;360/B, 20.</p>
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